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Nevaco Global
4 de julio de 2026

Descubren en Irlanda un "megacomplejo" de 3.000 años que reescribe la historia de la Edad del Bronce

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Durante décadas, la imagen de la Irlanda de la Edad del Bronce estuvo dominada por pequeñas granjas dispersas, comunidades agrícolas relativamente aisladas y monumentos ceremoniales repartidos por el paisaje. Sin embargo, un nuevo trabajo científico acaba de cuestionar esa visión de forma contundente. Un equipo de investigadores ha demostrado que Haughey’s Fort, situado cerca de Armagh, en Irlanda del Norte, fue mucho más que un gran fuerte en una colina: se trató de un complejo monumental de dimensiones extraordinarias donde se concentraban población, producción artesanal, ceremonias religiosas y conexiones comerciales con regiones situadas a miles de kilómetros.

El estudio, publicado en la revista Antiquity, ha sido elaborado por James O'Driscoll, de la Universidad de Glasgow, y Patrick Gleeson, de la Queen's University Belfast. Tal y como indica la investigación, la combinación de tecnología LIDAR, prospecciones geofísicas, excavaciones arqueológicas y la revisión de antiguas campañas ha permitido reconstruir un paisaje mucho más complejo de lo que se pensaba hasta ahora.

La principal conclusión de los investigadores es que este enclave comenzó a desarrollarse alrededor del año 1200 a. C., varios siglos antes de que el cercano Navan Fort se convirtiera en la legendaria capital del antiguo reino de Úlster. En otras palabras, cuando el famoso centro ceremonial irlandés aún no había alcanzado su esplendor, Haughey's Fort ya funcionaba como un auténtico núcleo de poder regional.

Lejos de ser un asentamiento aislado, todo apunta a que este lugar organizaba actividades económicas, religiosas y sociales en un territorio cuidadosamente planificado. El trabajo sostiene incluso que podría tratarse de uno de los ejemplos más sólidos de asentamiento "proto-urbano" conocidos hasta ahora en la Europa atlántica de la Edad del Bronce.

Uno de los descubrimientos más llamativos procede de las prospecciones geofísas realizadas en el interior del recinto. Los investigadores identificaron hasta 204 posibles estructuras de madera, la mayoría de ellas con diámetros de entre siete y nueve metros, unas dimensiones que coinciden con las viviendas habituales de la Edad del Bronce en Irlanda.

La cifra resulta extraordinaria porque supera ampliamente lo esperado para un recinto fortificado de este periodo. Hasta ahora, el modelo predominante describía pequeños asentamientos rurales dispersos por el territorio. La concentración de tantas edificaciones obliga a plantear un escenario completamente distinto.

Además de las viviendas, los arqueólogos localizaron tres enormes construcciones circulares de aproximadamente 22, 23 y 30 metros de diámetro. Tal y como señala el estudio, por sus dimensiones difícilmente pudieron utilizarse como simples casas. Los investigadores consideran mucho más probable que fueran edificios comunales, institucionales o destinados a ceremonias colectivas.

Aunque todavía serán necesarias nuevas excavaciones para confirmar que todas estas construcciones estuvieron ocupadas al mismo tiempo, la densidad del conjunto resulta excepcional y refuerza la idea de un gran asentamiento permanente o, al menos, de un lugar capaz de reunir a una enorme población durante determinados momentos del año.

Esta organización del espacio constituye uno de los principales argumentos que llevan a los autores a proponer que Haughey's Fort representa una forma temprana de urbanización, adaptada a las características propias del noroeste europeo, donde predominaban las construcciones de madera frente a las ciudades de piedra del Mediterráneo.

Haughey's Fort representa uno de los paisajes monumentales de la Edad del Bronce mejor organizados y más extensos conocidos hasta ahora en Europa occidental.

Las excavaciones anteriores ya habían proporcionado abundantes pistas sobre la importancia económica del enclave, pero el nuevo trabajo permite interpretar todas esas evidencias dentro de un contexto mucho más amplio.

En distintos puntos del recinto aparecieron restos de fundición de bronce y oro, fragmentos de moldes, residuos de fabricación, cerámicas, grandes cantidades de cereal carbonizado y objetos metálicos de alto valor. Tal y como revela el estudio, todo ello indica la existencia de una producción artesanal altamente especializada.

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Los investigadores sostienen que Haughey's Fort pudo funcionar como un importante centro regional de fabricación de objetos de prestigio, algunos inspirados en modelos procedentes del continente europeo. La metalurgia del bronce no solo tenía un enorme valor económico, sino también político y simbólico, ya que muchas de estas piezas estaban asociadas al poder, al intercambio entre élites y a ceremonias rituales.

El paisaje que rodea el asentamiento también aporta información reveladora. Muy cerca apareció el conocido tesoro de Tamlaght, compuesto por una copa centroeuropea del tipo Jenišovice, un cuenco Fuchsstadt, un anillo de bronce y una espada de hoja estrecha. Según explica el trabajo, algunos de estos objetos constituyen ejemplos únicos en toda la Europa atlántica.

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