WASHINGTON (AP) — Aproximadamente la mitad de los votantes rurales estadounidenses cree que la economía está peor ahora que cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresó al cargo, según una nueva encuesta que refleja la frustración económica entre un grupo clave que ha respaldado a Trump y a otros republicanos en elecciones recientes.
The Associated Press, en colaboración con KFF, encuestó a más de 2.000 votantes rurales registrados y encontró opiniones ampliamente negativas sobre las economías nacional y local, incluso entre muchos republicanos. Los costos de los alimentos, la gasolina y la atención médica figuran entre las principales penurias para los votantes rurales, que fueron encuestados durante dos semanas a partir de mediados de agosto. Y una proporción mayor que entre el electorado en general afirma que le preocupa poder pagar los alimentos o la gasolina.
Al mismo tiempo, aproximadamente la mitad de los votantes rurales aprueba el desempeño de Trump en el cargo, más que entre los adultos de Estados Unidos en general en sondeos separados de AP-NORC.
Los hallazgos sugieren que muchos votantes rurales no se han vuelto contra Trump, pero que en gran medida tampoco creen que haya cumplido el renacimiento económico que prometió en la campaña.
Ed Westrick, republicano registrado y veterano, califica el desempeño de Trump en el cargo como “mediocre, del montón”. Westrick, que vive en una zona rural de Texas, no está seguro de si votará en las elecciones de medio mandato, una señal preocupante para los republicanos en un estado clave en su lucha por mantener el control del Congreso.
Los estadounidenses rurales tienden a ser republicanos y, en el pasado, han sido un grupo de votantes fundamental para Trump. La encuesta revela que, aunque parece poco probable que los votantes rurales apoyen a los demócratas a gran escala, Trump y el Partido Republicano podrían enfrentar desafíos con ellos en noviembre.
A medida que se acercan las elecciones, sólo alrededor de 4 de cada 10 votantes rurales aprueban la labor de Trump en la economía. Lo califican de manera similar por su manejo de la guerra con Irán, un enredo que ha resultado costoso para Estados Unidos y ha incrementado los precios del petróleo y la gasolina. Y los votantes rurales colocan las preocupaciones del bolsillo y el fraude en programas gubernamentales más arriba, entre los temas sobre los que quieren oír hablar a los políticos, que otros asuntos recurrentes, como las leyes sobre armas y el aborto.
Westrick, de 59 años, es instructor técnico en la industria electrónica y ha visto un aumento del negocio en parte porque trabaja con contratistas de defensa, pero comentó que le preocupa el costo de vida.
“Escucho a los políticos hablar de hacer que los alimentos sean más asequibles y de hacer que la atención médica sea más asequible, pero aun así ninguno está abordando los problemas”, afirmó Westrick.
En la encuesta, cerca de tres cuartas partes de los votantes rurales calificaron el costo de vida en sus comunidades como “regular” o “malo”, un aumento de 25 puntos porcentuales respecto de una pregunta similar formulada en una encuesta de KFF-The Washington Post en 2017. Los estadounidenses rurales, que tienen salarios consistentemente más bajos que quienes viven en áreas suburbanas y metropolitanas, han sufrido económicamente durante décadas, según Tim Slack, profesor de sociología en la Universidad Estatal de Luisiana y coautor del libro “Rural and Small-Town America”.
“Muchas personas están vinculando la crisis del costo de vida con muchas de las decisiones de política del gobierno de Trump: la guerra con Irán, los aranceles, las guerras comerciales”, explicó. “Nada de eso va a bajar los precios en la gasolinera o en el Walmart local”.
“Trump prometió bajar los precios el Día 1, y en cambio el costo de vida ha seguido subiendo. Y eso es especialmente doloroso en el Estados Unidos rural”, señaló Slack, y añadió que espera que muchos republicanos de clase trabajadora no acudan a votar en noviembre.
Según la encuesta, los republicanos rurales sí tienen una perspectiva económica más optimista que los demócratas rurales o los independientes, particularmente sobre Estados Unidos en su conjunto. Aproximadamente 6 de cada 10 votantes republicanos rurales dicen que Trump ha mejorado la economía nacional, en comparación con apenas alrededor de 2 de cada 10 independientes y menos de 1 de cada 10 demócratas.
Pero solo el 45% de los votantes republicanos rurales dice que Trump ha mejorado sus economías locales. Aproximadamente 1 de cada 4 dijo que hay menos empleos bien pagados donde vive que hace cinco años.
En Michigan, la votante independiente Brittainy Sosebee, de 37 años, dijo que no está segura de si votará en las elecciones de medio mandato del estado, que incluyen una reñida contienda por el Senado considerada crucial para el impulso del Partido Demócrata por recuperar la mayoría. Sosebee votó por Trump en 2016 y por el candidato demócrata Joe Biden en 2020. No votó en 2024.