Las exportaciones españolas de jamones y paletas curadas, uno de los productos más emblemáticos de la industria agroalimentaria nacional, han caído un 10,66% en valor durante el primer semestre del año, hasta situarse en 331,5 millones de euros.
El retroceso también se ha trasladado al volumen vendido al exterior. España exportó 27.136,69 toneladas, un 7,33% menos que durante el mismo periodo de 2025, según los datos del Consorcio del Jamón Serrano Español (CJSE).
La caída supone un nuevo aviso para uno de los productos españoles con mayor reconocimiento internacional, en un escenario marcado por la inflación, el encarecimiento del transporte, las tensiones geopolíticas y la amenaza de nuevas barreras comerciales.
El precio medio del kilo de jamón exportado también ha retrocedido. Durante los seis primeros meses se situó en 12,22 euros por kilo, frente a los 12,67 euros registrados un año antes, lo que supone una caída del 3,58%. Dentro de la Unión Europea, el precio medio se quedó en 11,58 euros por kilo, mientras que en los mercados extracomunitarios alcanzó los 13,81 euros.
El deterioro ha sido especialmente intenso fuera de la Unión Europea. Los países comunitarios compraron 19.327 toneladas de jamón curado español, un 4,26% menos que durante el mismo periodo del año anterior. En los mercados de fuera de la UE, la caída alcanzó el 14,15%, hasta las 7.809 toneladas.
De este modo, el 71,2% de las exportaciones españolas continúa concentrándose en la Unión Europea, mientras que los países terceros representan el 28,8% restante. Desde el Consorcio del Jamón Serrano Español explican que la caída responde a un entorno comercial cada vez más complejo para los productores nacionales.
«Los datos del segundo trimestre reflejan una evolución a la baja de las exportaciones de jamón curado, tanto en volumen como en valor y precio medio», ha señalado el director de Marketing y Promoción del Consorcio, Álvaro Díaz de Liaño.
El representante del sector apunta a factores como la peste porcina africana, la inflación y las tensiones geopolíticas, que están alterando el consumo y dificultando el comercio internacional.
A ello se suma, en los mercados extracomunitarios, una mayor exposición a los costes logísticos y las posibles barreras arancelarias, dos factores que reducen la competitividad de uno de los productos más representativos de la gastronomía española.
En medio de la caída generalizada aparece, sin embargo, un mercado que ofrece una oportunidad especialmente relevante para el sector: Estados Unidos. Las exportaciones españolas de jamón curado hacia el mercado estadounidense aumentaron durante el segundo trimestre un 42,4% en volumen y un 19,91% en valor.
El crecimiento convierte a Estados Unidos en uno de los mercados con mayor potencial para los productores españoles y demuestra que la demanda internacional del jamón nacional sigue teniendo margen de expansión cuando existen condiciones comerciales favorables.
El propio Consorcio considera al país norteamericano un mercado «de gran interés», aunque advierte de que será necesario seguir con atención la evolución de la política comercial estadounidense y el posible impacto de futuros aranceles.
El formato sin hueso continúa concentrando la inmensa mayoría de las exportaciones. El 81,76% de las piezas vendidas al extranjero durante el periodo analizado correspondió a jamón deshuesado. Sin embargo, tampoco este formato escapó de la tendencia negativa: su valor cayó un 9,95% y su volumen disminuyó un 5,63%.
El precio medio de las piezas deshuesadas se situó en 12,39 euros por kilo, un 4,58% menos que en 2025. Los datos vuelven a poner de manifiesto la vulnerabilidad de un sector nacional que compite en mercados sometidos a una presión creciente por los costes, la inflación y las decisiones comerciales adoptadas fuera de España.
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