Bruselas mueve ficha contra el comercio ultrarrápido de China: guerra abierta contra los productos de precios inigualables
El juego de los vacíos o la búsqueda de los recovecos suele ser una de las prácticas que mayores márgenes de beneficio puede llegar a ofrecer a las empresas o negocios. Hallar esa actividad por la cual puedan disfrutar de una fiscalidad mucho más laxa o notoriamente rebajada puede suponer el ingreso de millones de euros, los cuales llegan con una gran rentabilidad al partir de una posición mucho más ventajosa que los rivales del mercado. Esto es exactamente lo que han venido disfrutando, y que están muy cerca de dejar de hacerlo, compañías chinas como Shein, Temu o AliExpress, las cuales, al igual que ocurrió en su día con Uber, Airbnb o Amazon, de una anomalía regulatoria. La Unión Europea toma cartas en el comercio electrónico y busca ejercer un control sobre las importaciones baratas que llegan del mercado asiático, como las de los minoristas en línea Shein y Temu. La medida que pasará a ponerse en marcha impondrá un arancel aduanero de 3 euros a partir del 1 de julio para los paquetes de bajo valor. Es decir, las compras en línea inferiores a 150 euros, según declaró el Consejo de la UE. Este tributo estaba previsto implementarse en el 2028, en bloque con una reforma conjunta del sistema aduanero; sin embargo, el aumento del dumping de productos chinos en Europa ha despertado una preocupación notoria, más teniendo en cuenta que en 2024 llegaban más de 12 millones de paquetes al día a la UE. Los precios imbatibles de estas plataformas de comercio electrónico dejarán de disponer de una diferencia tan sustancial respecto a sus competidores. Esto será algo que tratará de equilibrar un mercado marcado por un gran desequilibrio regulatorio y que hará mediante una tasa de 3 euros por cada categoría de producto. De esta manera, por comprar solo ropa se aplicará este tributo de 3 euros, mientras que si a ese pedido se añaden una lámpara se incluirán tres euros más, al igual que si también se incluye, por ejemplo, una funda para el móvil. A ello se sumará, además, a partir de noviembre otro impuesto por gestión aduanera. Aunque son los compradores los que pagan la actualización de este marco regulatorio, desde la UE dicen que "no es un impuesto al consumidor". "Reemplaza una exención aduanera obsoleta que ya no tiene justificación y que ha dado de facto una ventaja competitiva a ciertos modelos de negocio", tal y como defienden. De Uber y Airbnb a Amazon: el precedente de las plataformas digitales La ofensiva de Bruselas contra los paquetes ultrabaratos procedentes de China no surge de la nada. Durante los últimos quince años, la Unión Europea ha ido corrigiendo distintos vacíos regulatorios que permitieron a algunas de las empresas más disruptivas del mundo crecer a una velocidad extraordinaria aprovechando marcos normativos diseñados para una economía anterior a internet. El patrón se repite: una innovación tecnológica desembarca en el mercado, encuentra un terreno regulatorio ambiguo y logra ofrecer precios o servicios difícilmente igualables por los...
