Competencia aprueba la operación por la que Pontegadea controlará alrededor del 15% tras una opa que acabará a mediados de agosto
Australia ha dado un primer visto bueno a la compra del gigante de los puertos y la logística Qube por parte de un consorcio en el que participa Amancio Ortega, máximo accionista del grupo textil Inditex. La autoridad australiana de competencia (ACCC, en sus siglas en inglés) dio este jueves la aprobación a una opa valorada en 11.600 millones de dólares australianos (alrededor de 7.095 millones de euros, a cambio actual). El calendario previsto de la operación indica que a mediados de agosto ese coloso puede estar en manos de los nuevos accionistas.
Amancio Ortega, mediante su family office Pontegadea, participa en esta opa que se articula a través de un consorcio llamado Rubik. La alianza está liderada por el fondo australiano Macquarie, que controlará el 65% de las acciones. El fondo de pensiones local Unisuper controlará el 20% y el 15% corresponderá a la filial luxemburguesa de Pontegadea, según el documento presentado por los ofertantes a la Bolsa australiana ASX.
Esa participación de Ortega está valorada en alrededor de 1.740 millones de dólares australianos (1.065 millones de euros), lo que la convierte en una de las mayores operaciones de la historia de Pontegadea (no hay datos sobre el coste de algunas otras compras de participaciones empresariales por parte de este family office). Así, la firma del fundador de Inditex se compromete a desembolsar un capital de 1.137 millones (696 millones de euros) y para el resto de acciones utilizará deuda. De hecho, el consorcio Rubik ha obtenido un préstamo conjunto de 4.950 millones (3.030 millones de euros) para sufragar parte de la operación, concedido por entidades como ANZ Bank, el canadiense CIBC, HSBC, ING, Morgan Stanley o Natixis, entre otros.
De momento, a la opa le faltan las aprobaciones de dos organismos de control más, el FIRB (de control de transacciones extranjeras) y del Overseas Investment Office (de Nueva Zelanda). Y tras la autorización de ambos, la decisión final será presentada el 7 de julio al Tribunal Supremo de Nueva Gales del Sur -ya que Qube tiene sede en Sídney- para la ratificación final.
La opa para hacerse con Qube entra dentro de la estrategia de Ortega de diversificación en sectores más allá de su inversión clave en Inditex (de la que controla el 60% del capital) y del inmobiliario, un sector del ladrillo en que ha generado una cartera -gracias a los multimillonarios dividendos procedentes del grupo textil- valorada en alrededor de 21.200 millones. La fortuna actual del fundador de Zara se sitúa en el entorno de los 142.900 millones de dólares (124.655 millones de euros).
En los últimos años, Pontegadea ha apostado por la diversificación en participaciones empresariales en sectores estratégicos. El pasado verano entró ya en el negocio de las infraestructuras portuarias, al comprar al fondo canadiense Brookfield —que continúa como accionista mayoritario— el 49% de la empresa británica PD Ports, un negocio muy similar al que ahora compra en las antípodas.
Pontegadea y sus socios lanzaron esta opa en febrero. A través de la inversión, se hace con una participación en un holding que es principal operador de servicios logísticos para exportación e importación en Australia, lo que abarca actividades en transporte ferroviario, terrestre y marítimo. Tiene actividad en Nueva Zelanda y el sudeste asiático, y su facturación en el último ejercicio completo, el 2024-2025, fue de 4.462 millones de dólares australianos, cerca de 2.700 millones de euros al cambio actual, un 27,4% más que en las anteriores cuentas.
El negocio de Qube se divide en dos grandes ramas: la de logística e infraestructuras por un lado, y la de puertos marítimos por otro. Esta última división incluye el manejo de contenedores, la carga de grandes volúmenes y la propiedad del 50% en Patrick Terminals, el principal operador de terminales de contenedores para transporte marítimo del país austral.
Bajo la estrategia de diversificación, Pontegadea entró primero en energía. Así, Ortega se hizo con el 49% de dos sociedades de Repsol propietarias de parques eólicos y solares (llamadas Kappa y Delta); más tarde, con otro 49% de una sociedad de renovables de la francesa EDF (el llamado proyecto Jazz); además de contar con acciones por el 5% de Enagás; el 5% de Redeia, y el 13,7% del operador portugués de electricidad y gas REN. En el sector de las telecomunicaciones desembarcó en Telxius, una firma de cable submarino controlada por Telefónica y de la que el family office dispone de un 30% del capital social. En esa diversificación, a finales de 2024, la firma adquirió el 20% de Q-Park, con la que se adentró en el negocio de aparcamientos, donde KKR ejerce como socio mayoritario.
Esta semana se conocía otra adquisición de Ortega, que ha adquirido el centro logístico que Lactalis, la mayor productora de lácteos del mundo, tiene en Oshawa, Canadá. El brazo inversor del multimillonario ha desembolsado 187 millones de dólares canadienses (unos 115 millones de euros).