Para informar sobre las transformaciones en el comercio exterior y la inversión extranjera comparecieron este viernes en la Mesa Redonda Carlos Luis Jorge Méndez, viceministro primero del Mincex y Déborah Rivas Saavedra, viceministra del propio organismo.
Jorge Méndez reconoció que la inversión extranjera debe dejar de ser un complemento para convertirse en un pilar fundamental en la dinámica económica del país, y que en este sentido es vital la participación de cubanos residentes en el exterior que puedan apoyar al sector privado.
Aclaró, además, que esto no es un retroceso al capitalismo y que no se venderá al país al mejor postor como comentan algunos en las redes sociales. También desmintió que las medidas sean una manera de comprar tiempo ante la agresión de Estados Unidos. Las Transformaciones responden a un Programa de Gobierno y su principal objetivo es el de poner todos los activos del país, tanto los recursos como el material humano, en disposición de generar ingresos, divisas y desarrollo.
Para ello el país deberá generar condiciones más atractivas para los inversionistas extranjeros, y eso pasa tanto por la infraestructura como por acondicionar el marco legal para que sea posible.
Un ejemplo de ello es que los negocios de inversión extranjeras ya no tendrán que contratar empleados mediante entidades empleadoras, una dinámica que pretendía proteger los derechos de los trabajadores cubanos y que a larga se convirtió en una traba para los inversores. Esto permitirá, a su vez, a los empleadores tener una relación más cercana con sus empleados.
La extensión del límite de usufructo y la diversificación del tipo de actividades, así como el otorgamiento de hasta 90 años para derechos de superficie, serán un atractivo considerable para los negocios; siempre bajo el principio de que Cuba no cede la propiedad del suelo, solo otorgará derechos para la explotación y el uso de terrenos.
Esto permitirá que los negocios inmobiliarios puedan realizar operaciones de compra y venta de propiedades residenciales, sin poner en riesgo espacios importantes de la historia, la cultura y el patrimonio cubano.
Los negocios con capital extranjero podrán utilizar cuentas bancarias en el extranjero sin que medien instituciones bancarias cubanas, y operar con una mayor facilidad en un entorno de dolarización parcial, una medida que responde a la realidad de que los bancos cubanos han sido de las instituciones estatales más atacadas por el bloqueo estadounidense.
Jorge Méndez aclaró que las principales causas del estado de la economía cubana son las sanciones impuestas arbitrariamente por la administración Trump y el bloqueo petrolero, y que estas medidas buscan ampliar las opciones para las empresas cubanas tanto del sector estatal como del privado.
«El objetivo principal de las autoridades cubanas es que los negocios vengan, inviertan, generen empleo y riqueza, y sobre todo que sean exitosos y beneficiosos para todas las partes. Para ello tenemos la responsabilidad de agilizar trámites y documentación para la aprobación de proyectos de inversión extranjera, descentralizar la aprobación de negocios y generar condiciones atractivas para atraer capital foráneo. Haremos todo posible para generar la prosperidad que tanto se merece el pueblo cubano», afirmó el Viceministro.
Escuche y descargue la versión radial del periodista Antonio Jesús Matos.
La viceministra del Mincex, Déborah Rivas Saavedra, explicó que estas transformaciones –contenidas en las medidas que actualizan el modelo económico y social del país– responden a una necesidad estratégica: generar ingresos en divisas externas y lograr una balanza comercial superavitaria.
Una de las medidas más relevantes es la Transformación 129, que autoriza a las empresas estatales, privadas y cooperativas a realizar directamente operaciones de comercio exterior, previa aprobación del Ministerio.
La misma, dijo, permitirá que todos los actores con capacidad para operar en comercio exterior, ya sea para adquirir insumos, materias primas o importar productos terminados, puedan hacerlo directamente.
En cuanto a la Transformación 128, que aplica el principio de nomenclatura negativa para las operaciones de comercio exterior, Rivas Saavedra detalló que se trata de un cambio sustancial: en lugar de autorizar listados de productos para cada entidad, se establecerá una única lista de productos no autorizados (salvo permiso expreso), lo que simplifica y agiliza los trámites.