México busca dar el salto de gran consumidor de videojuegos a hub desarrollador para integrarse al ecosistema global de una industria que genera más de 255 mil millones de dólares anuales pero que cada vez demanda producciones más sofisticadas y narrativas complejas, y la inteligencia artificial (IA) puede convertirse en ese “champiñón” que los lleve al siguiente nivel.
De acuerdo con expertos consultados por MILENIO, el país cuenta con talento técnico y capacidad creativa para desarrollar propiedad intelectual, pero los estudios independientes todavía enfrentan dificultades para conseguir financiamiento, construir modelos de negocio e internacionalizar sus proyectos, temas en los que la IA puede convertirse en una herramienta para acelerar procesos y permitir que equipos pequeños hagan más con recursos limitados.
Actualmente existen 44 estudios activos de desarrollo de videojuegos en México, que generan cerca de 600 empleos directos, de acuerdo con Alberto Piedras, analista de Investigación de Mercados de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
Considera que el país tiene potencial para convertirse en un hub de desarrollo de títulos y atraer a grandes compañías, aunque para ello necesita formar alianzas internacionales que permitan a los estudios mexicanos integrarse a cadenas globales.
La oportunidad contrasta con el tamaño actual de la industria nacional. Los más de 40 estudios mexicanos facturan en conjunto cerca de 71.7 millones de pesos y cuentan con inversiones promedio de 1.89 millones de pesos.
Aun con esa escala, más de 80 por ciento de los ingresos de los estudios proviene de exportaciones, por lo que el potencial de los desarrolladores mexicanos está principalmente en competir fuera del país.
Piedras señaló que existen más de 60 mil desarrolladores en grandes mercados que buscan alianzas con pequeños estudios especializados, una oportunidad en la que México podría posicionarse como referente.
Para Andro Miralrio, gerente de Desarrollo de Negocios para Norteamérica en Tencent Games, el reto también consiste en que los desarrolladores aprendan a convertir sus proyectos en modelos de negocio viables.
Es en este punto donde la IA puede modificar las posibilidades de los estudios mexicanos. Lejos de ser únicamente una amenaza, la herramienta ya forma parte de los procesos de desarrollo y pueden permitir que equipos pequeños aceleren tareas que antes requerían mayores recursos.
Un análisis de Globant señala que 97 por ciento de los desarrolladores ya utiliza IA para acelerar la creación de assets, el playtesting y la localización.
Para una industria mexicana integrada principalmente por estudios pequeños, esta tecnología podría convertirse en una herramienta para elevar su productividad y competir en proyectos internacionales sin tener que alcanzar desde el inicio la escala de las grandes desarrolladoras.
Pero la misma tecnología también está modificando el mercado laboral.
Trip Hawkins, fundador de Electronic Arts, ha advertido que el uso de IA para generar contenidos comienza a desplazar desarrolladores, en un momento en que la industria mundial atraviesa una reconfiguración.
De acuerdo con Hawkins, más de 43 mil 500 puestos de trabajo fueron eliminados en el sector desde 2022; tan sólo este año se reportan 4 mil 600 despidos y el cierre de 22 estudios.
El reto para México, por tanto, no sería evitar la IA, sino incorporarla sin perder el componente creativo que puede diferenciar a sus desarrolladores. La oportunidad está en utilizarla para hacer más competitivos a los estudios, mientras se forma talento capaz de aportar capacidades que las herramientas no sustituyen.