Volver a la edición
Nevaco Global
20 de septiembre de 2026

Ante la ofensiva de Irán y los hutíes, Trump se reúne en la ONU con sus aliados árabes para definir un plan en Medio Oriente

Cargando análisis estratégico...

(Desde Washington, Estados Unidos) El aumento del precio del petróleo y los ataques aéreos que sufre Arabia Saudita impactan en la agenda doméstica de Donald Trump, que enfrenta elecciones de medio término en seis semanas.

Irán impone su control militar sobre Ormuz, los hutíes dominan el estrecho de Bab al-Mandeb y juntos atacan a Arabia Saudita, que es un aliado histórico de Estados Unidos y el principal proveedor mundial de petróleo.

Trump suspendió las acciones bélicas contra Irán y los hutíes al comprobar que no podía derrotar al régimen chiíta, si no ordenaba una ofensiva terrestre con foco en Teherán.

El líder republicano no tiene intenciones de asumir la muerte de soldados americanos en territorio iraní. Un costo político que se podía multiplicar al infinito durante un año electoral en Estados Unidos.

En este contexto, Trump optó por las sanciones comerciales y financieras para forzar una negociación con Irán, que tiene su economía en ruinas por la caída vertical de sus exportaciones petroleras.

Pero el régimen chiíta se recostó sobre China para comercializar en negro su combustible, y ordenó a los hutíes que avanzarán sobre el estrecho de Bab-el-Mandeb y atacaran un oleoducto clave de Arabia Saudita.

Muy pocas veces ha sucedido que los estrechos de Ormuz y Bab al-Mandeb estén condicionados por Teherán y los hutíes. Se trata de una situación anómala que impacta sobre la economía global y los precios internos de Estados Unidos.

Al control de las vía marítimas estratégicas se sumó un ataque aéreo de los rebeldes que incapacitó el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita. Este oleoducto de 1.200 kilómetros facilita el comercio del petróleo que no puede salir vía Ormuz.

Desde hace dos semanas que el oleoducto Este-Oeste está averiado y sin funcionar, trabando toda la carga que salía por el mar Muerto, cruzaba el canal de Suez y navegaba hacia sus compradores por el Mediterráneo.

Arabia Saudita no puede concluir las tareas de reparación por el jaque aéreo de los hutíes, que en las últimas horas atacaron Riad y el puerto de Yanbu, un sitio clave que conecta las refinerías en el mar Rojo con el oleoducto Este-Oeste.

Washington y Riad tienen una alianza geopolítica desde los finales de la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos se comprometía a proteger los intereses regionales de Arabia Saudita, y a cambio tenía acceso privilegiado a sus reservas de petróleo.

Hace unos días, mientras los hutíes avanzaban en las cercanías de Bab al-Mandeb, Mohammed bin Salman -príncipe heredero de Arabia Saudita- llamó dos veces a Trump para pedirle asistencia militar.

Mohammed bin Salman (MBS) le anticipó al líder republicano que los terroristas bajo las órdenes de Irán iban a tomar el control de la isla de Perim y el puerto de Mokha.

Trump se negó a prestar asistencia militar, y al final los hutíes lograron su objetivo táctico, que consistía en estrangular el comercio del petróleo vía Bab al-Mandeb.

La cautela de Trump ante los reclamos de asistencia de MBS, desembocó en dos movimientos simultáneos que protagonizó el príncipe heredero de Arabia Saudita.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Ignacio Briones: “Si no hay pragmatismo para hacerse cargo de la emergencia laboral de hoy, la agenda de reformas de largo plazo se complica”
latercera

Ignacio Briones: “Si no hay pragmatismo para hacerse cargo de la emergencia laboral de hoy, la agenda de reformas de largo plazo se complica”

El exministro de Hacienda llama al gobierno a dar una señal de compromiso con la emergencia económica actual, mediante un mayor activismo fiscal transitorio. “El Presupuesto 2027 tiene que ser el del trabajo. Es cierto que ni las obras públicas ni los subsidios son capaces de eliminar completamente el problema de desempleo, pero lo morigeran, y muestran una actitud de que el gobierno está comprometido. Es decir, pones la plata donde está tu boca”, afirma el economista.

20 sept 2026