Con un consumo que no logra repuntar y un ingreso récord de ropa importada, el sector de la indumentaria llega al Día de la Madre con expectativas de recuperar parte de las ventas perdidas. Las marcas apuestan a las promociones y los descuentos para atraer a consumidores que postergan sus compras hasta último momento, en un mercado que atraviesa una fuerte retracción de la demanda, aunque algunas empresas ya comenzaron a registrar un repunte en la previa de una de las fechas comerciales más importantes del año.
El panorama combina dos tendencias contrapuestas: mientras las ventas de ropa en el mercado interno muestran una fuerte retracción, el ingreso de prendas importadas alcanza niveles récord.
Según datos de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), las ventas en unidades cayeron 15,9% interanual durante julio y agosto, mientras que las importaciones aumentaron 54% en volumen durante los primeros ocho meses de 2026.
La situación comercial de octubre tampoco muestra una recuperación generalizada. Sin embargo, las expectativas por el Día de la Madre introducen cierto movimiento en los locales, especialmente entre las marcas de ropa femenina, que tradicionalmente encuentran en esta fecha una oportunidad para incrementar sus operaciones.
Fuentes de una reconocida marca de indumentaria femenina reconocieron que el consumo continúa retraído y el escenario comercial sigue siendo desafiante, aunque contaron que las ventas comenzaron a repuntar durante las últimas semanas. La firma explicó que sus distintas propuestas comerciales suelen tener una buena respuesta durante el Día de la Madre y que esa tendencia ya se observa en los resultados recientes. Las promociones bancarias aparecen como uno de los principales instrumentos para impulsar las compras.
El comportamiento comercial no es uniforme. Desde otra empresa del sector, con oferta de ropa para diferentes segmentos y una política de precios accesibles, destacaron que septiembre cerró con un crecimiento de ventas del 20% respecto del mismo mes de 2025, aunque octubre presenta un desempeño más moderado.
En esa compañía, las ventas comenzaron el mes con buen ritmo, pero se desaceleraron durante los días posteriores. La firma atribuyó buena parte de esa situación a las condiciones climáticas adversas, con lluvias y bajas temperaturas que afectaron el movimiento comercial en distintas regiones del país.
Actualmente, las ventas de esa empresa se mantienen en niveles similares a los del año pasado. Su estrategia se apoya en una amplia oferta de mercadería y precios competitivos, mientras las expectativas están concentradas en una mejora durante los días previos al domingo.
El avance de las importaciones constituye otro de los factores que modifican el escenario competitivo de la indumentaria. Según un informe de comercio exterior de la CIAI, elaborado sobre la base de información del Indec, entre enero y agosto de 2026 ingresaron prendas de vestir por USD 534 millones, lo que representó un incremento interanual del 27 por ciento.
Sin embargo, el crecimiento resultó considerablemente mayor en términos de cantidades. Durante ese período se importaron 35.068 toneladas de ropa, un 54% más que en los primeros ocho meses de 2025. Tanto en dólares como en volumen, las compras externas alcanzaron el nivel más alto de la serie histórica para ese período.
La diferencia entre ambas variaciones responde a una reducción del valor promedio de los productos importados. El precio por kilo pasó de USD 18,4 a USD 15,2, una caída interanual del 17%. Esto significa que ingresó una cantidad significativamente mayor de mercadería, pero a un valor unitario inferior al del año pasado.
China concentró el 52% del valor total de las importaciones, con operaciones por USD 277,8 millones. Las compras provenientes de ese país crecieron 61% en volumen, mientras que su precio promedio por kilo se redujo 19%. Detrás se ubicaron Vietnam, Bangladesh y Camboya.
Entre las principales categorías importadas aparecieron los pantalones, con compras por USD 111 millones; abrigos, con USD 100 millones; sweaters, con USD 89 millones; y las remeras, con USD 66 millones. En esta última categoría, las cantidades ingresadas aumentaron 71,2% interanual, mientras que en los sweaters el incremento alcanzó el 69,4 por ciento.
El crecimiento de la oferta importada coincide con una etapa de debilidad de la actividad industrial local. Según el monitor económico de la CIAI, la producción nacional de indumentaria cayó 11,4% interanual en agosto, y acumuló 14 meses consecutivos de retroceso.
La última encuesta sectorial de la CIAI, correspondiente al cuarto bimestre de 2026, mostró que 73% de las empresas relevadas registró caída de sus ventas, frente al 55% del bimestre anterior. En paralelo, apenas el 14% de las compañías informó incrementos en sus operaciones, el porcentaje más bajo en más de dos años.