Donald Trump y Marco Rubio la semana pasada en el G7.
REUTERS/Evelyn Hockstein
El acuerdo preliminar del presidente Donald Trump con Irán ha sido un autogol de Estados Unidos, que dejó a la dictadura teocrática de Teherán más fuerte que antes.
Pero aún más insólito fueron las declaraciones posteriores de Trump, poco menos que alabando al brutal régimen iraní y justificando que tengan misiles balísticos.
En defensa de su acuerdo ante una oleada de críticas en Estados Unidos e Israel, Trump dijo el 16 de junio que los actuales dirigentes iraníes "son muy racionales".
Agregó que "fue agradable tratar con ellos. Eran personas fuertes, inteligentes" y "no radicalizados", a diferencia de sus antecesores muertos en los primeros días del conflicto.
¿En serio? No hay que tener un doctorado en psicología para deducir que el actual líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, se ha radicalizado aún más luego de que mataran a su padre, madre, esposa e hijo.
El acuerdo que firmó Irán es una simple estrategia para ganar tiempo y volver a la batalla fortalecido.
Un grupo de chiítas sostienen pancartas con imágenes del nuevo líder de Irán , Mojtaba Jamenei, y varios líderes iraníes muertos en la guerra.
Reuters
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Peor aún, Trump —dando un giro de 180 grados respecto a la postura anterior de Estados Unidos— dijo tras firmar el acuerdo que sería injusto prohibirle a Irán tener misiles balísticos.
"Si otros países los tienen, sería un poco injusto que ellos no tengan algunos", dijo el presidente, agregando que Arabia Saudita y Qatar tienen misiles balísticos.
Lo que no dijo es que, a diferencia de Irán, estos países no suelen usarlos para bombardear a sus vecinos.
En los primeros días de la guerra, Trump había dicho que Estados Unidos lograría una "victoria total y completa", y que el régimen iraní iba a renunciar incondicionalmente a sus ambiciones de tener una bomba atómica.
Además, aseguró que el régimen iraní terminaría con sus ataques de misiles y su apoyo a grupos terroristas como Hamás y Hezbollah.
Pero en su pacto con Irán, Trump hizo concesiones clave por adelantado a cambio de prácticamente nada.
El acuerdo levanta el bloqueo naval de Estados Unidos a los puertos iraníes y le permite a Irán reiniciar sus exportaciones de petróleo, lo que le reportará a Teherán una entrada de hasta 60.000 millones de dólares en los próximos doce meses.