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Nevaco Global
6 de julio de 2026

España estrecha lazos militares con Turquía para alejarse de EEUU y cumplir con la OTAN a bajo coste pese al recelo de la UE

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Pedro Sánchez recibe a Recep Tayyip Erdoğan en Moncloa en 2024.

Javier Lizón / EFE

España fortalece su cooperación militar con Turquía, participando en programas como el avión Hürjet y la misión Patriot en Incirlik, lo que la posiciona como socio preferente para proyectos de defensa.

Esta alianza permite a España acceder a tecnología y mercados europeos a bajo coste, mientras Turquía busca consolidarse como proveedor militar clave para Europa ante la incertidumbre sobre el apoyo de EEUU.

La colaboración suscita recelos en la UE por la deriva autoritaria de Erdogan y el riesgo de sustituir la dependencia tecnológica de EEUU por la de Turquía.

El modelo turco se basa en coproducción, transferencia tecnológica y acuerdos bilaterales, pero aún existen reservas políticas y dependencia de componentes extranjeros en sus programas estrella.

La cumbre de la OTAN de Ankara llega con España consolidando una cooperación militar cada vez más estrecha con Turquía. Tras el programa Hürjet y la misión española Patriot en Incirlik, Ankara sitúa a Madrid entre sus socios europeos preferentes para desarrollar nuevos proyectos industriales de defensa.

Expertos turcos y españoles coinciden en que esa relación atraviesa un momento de expansión, aunque discrepan sobre sus consecuencias.

Turquía fue vista en Bruselas durante años como un aliado incómodo por la deriva autoritaria de Recep Tayyip Erdogan, pero la guerra de Ucrania, la inestabilidad en Oriente Medio y las dudas sobre Washington la han vuelto a poner en el centro de la seguridad de Europa, hasta el punto de ignorar los nuevos avances autocráticos del líder turco.

"Esperamos ser incluidos en proyectos europeos no solo para comprar y vender cosas, sino para iniciar proyectos conjuntos", afirma a EL ESPAÑOL Murat Aslan, experto en Defensa de la Universidad Hasan Kalyoncu.

A su juicio, España e Italia son los socios naturales para esa estrategia. El reciente naufragio del caza europeo FCAS abre más oportunidades para España con el KAAN, el caza de quinta generación turco, agrega, y propone una cooperación "desde el diseño hasta la comercialización".

España reúne varias ventajas para Ankara: una industria aeronáutica encabezada por Airbus España, experiencia previa de cooperación naval con Navantia en torno al diseño del buque que sirvió de base al TCG Anadolu, una relación militar consolidada dentro de la OTAN gracias a los Patriot en Incirlik y la posibilidad de acceder, mediante programas conjuntos, al mercado europeo de defensa.

La aproximación coincide con un cambio mucho más amplio. Mientras la Unión Europea acelera su rearme y busca reforzar su autonomía estratégica ante la incertidumbre sobre el compromiso futuro de Estados Unidos con la defensa europea, Turquía intenta convertirse en uno de los grandes proveedores militares del continente.

Dos cazas Hürjet en pleno vuelo

Cedida

Drones en Polonia y Croacia, vehículos blindados en Rumanía, buques para Portugal, munición para varios países del este y acuerdos industriales con Italia, Alemania y España ilustran esa estrategia.

Según Reuters, las exportaciones turcas de defensa superaron los 10.000 millones de dólares el año pasado, más de la mitad destinadas a aliados de la OTAN.

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