España sufre el desvío de barcos cargados de gas natural a otros países que pagan más: pierde uno de cada cuatro buques contratados durante la guerra
España ha estado mejor preparada y más protegida que otros países al golpe energético de la guerra en Oriente Medio por su bajísima dependencia de las importaciones de combustibles fósiles desde la región, que han estado bloqueadas casi de manera permanente desde que Estados Unidos e Israel iniciaran los bombardeos sobre Irán a finales de febrero. Pero España sí que está sufriendo el impacto indirecto que suponen las subidas de los precios en los mercados energéticos internacionales y, también, las consecuencias que tiene este encarecimiento sobre los flujos comerciales, con continuos desvíos en busca del mejor postor.
