Una meticulosa operación a nivel internacional ha evitado que uno de los mayores alijos recientes de droga llegue a las calles. Dos personas han sido detenidas y enviadas a prisión provisional en Almería tras la intervención de ocho toneladas de cocaína ocultas en un contenedor marítimo. El operativo, desarrollado de forma conjunta por funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y agentes de la Aduana de Alemania, culminó en una nave industrial del municipio de El Ejido.
El hilo del que tiraron los investigadores comenzó a desenredarse a miles de kilómetros de la provincia almeriense. Concretamente, el pasado 9 de febrero en el puerto de Jade-Weser, en Wilhelmshaven (Alemania). Allí, la Oficina Central de Aduanas de Oldenburg seleccionó para su inspección un contenedor procedente de Sierra Leona cuyo destino oficial era el puerto de Barcelona.
La documentación aduanera intentaba camuflar el verdadero propósito del envío: el cargamento declaraba contener 400 sacos de cacao en grano importados por una supuesta empresa frutícola radicada en Málaga. Sin embargo, el control rutinario mediante escáneres de rayos X reveló anomalías significativas que obligaron a la apertura del contenedor.
La sorpresa fue mayúscula cuando, en lugar del cacao declarado, los agentes alemanes descubrieron más de 400 paquetes cuidadosamente envueltos en papel de aluminio negro. Cada uno de estos bultos escondía en su interior aproximadamente 20 bloques de cocaína prensada, arrojando un peso total que ronda las ocho toneladas.
Lejos de precipitarse, las autoridades optaron por tender una trampa a la organización criminal. Tras una rápida coordinación internacional, la Fiscalía Antidroga autorizó una "entrega vigilada" para seguir el rastro del cargamento hasta sus verdaderos dueños. El contenedor llegó finalmente al puerto de Barcelona el 12 de marzo, momento desde el cual quedó bajo la estricta monitorización de Vigilancia Aduanera para evitar cualquier sustracción prematura de la droga.
Mientras el contenedor aguardaba en Cataluña, los funcionarios de Vigilancia Aduanera en Barcelona, Málaga y Almería, bajo la batuta del Juzgado número 2 de Estepona, intensificaron las pesquisas sobre la presunta empresa importadora. El cerco se fue estrechando hasta que los agentes localizaron al administrador de la sociedad en un hotel de Almería capital. Se da la circunstancia de que este individuo no era un desconocido para las fuerzas de seguridad; ya había sido vinculado previamente por la Aduana española con otro envío de cocaína por vía marítima.
Los seguimientos a los que fue sometido revelaron que mantenía encuentros con un segundo sujeto. Juntos estaban ultimando los preparativos financieros y logísticos, adecuando a contrarreloj una nave en El Ejido para la inminente descarga del contenedor.
El golpe definitivo se asestó a mediados de mayo. El día 14, el contenedor abandonó el puerto barcelonés rumbo al Poniente almeriense. Al día siguiente, cuando la mercancía llegó a la nave ejidense y los dos principales investigados se disponían a descargar el alijo, los agentes intervinieron procediendo a su inmediata detención.
La operación, coordinada por las fiscalías antidroga de España y Aurich (Alemania), se ha saldado hasta el momento con el ingreso en prisión provisional de los dos detenidos. Las autoridades mantienen la investigación abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones relacionadas con esta red criminal transnacional.
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