Donald Trump, en la cumbre de la OTAN en Ankara este miércoles; en el círculo, Gabriel Pérez Alcalá. / Benoit Doppagne (Zuma Press) / AJ González
La relación de Donald Trump con España empieza a parecerse a la de Pedro y el lobo: nadie, o muy pocos, se cree ya sus bravatas. La última, que el mandatario ha soltado en Ankara, ha sido la amenaza de cierre total del comercio entre ambos países. España es, según Trump, una "causa perdida" por su negativa a subir el gasto militar hasta el 5% y por eso ha asegurado que ya ha dado la orden al secretario del Tesoro -equivalente a un ministro de Economía y Hacienda- que anule cualquier acuerdo comercial con nuestro país.
Trump no puede hacer eso, principalmente porque los acuerdos comerciales no se firman entre ambos países, sino entre EEUU y la UE. De hecho, Trump ya consiguió lo que quería en el pacto de Turnberry, por el que los 27 liberaron de aranceles a los productos industriales norteamericanos a cambio de un gravamen del 15% a prácticamente todo lo que se exporta a EEUU. Para romper con España, Trump tendría que anular este acuerdo.
El año pasado las ventas de bienes, productos y materias primas desde Córdoba hacia EEUU alcanzaron casi 273 millones de euros, de acuerdo con los datos del Ministerio de Economía. Las ventas al país norteamericano aumentaron en 2025 más que las efectuadas a todo el mundo, que llegaron a los 3.459 millones, de modo que el mercado estadounidense acapara en torno a un 8% de las ventas cordobesas al exterior. El crecimiento ha sido notable ya que casi se ha triplicado en una década.
Pero de llegar a materializarse, la amenaza del presidente de Estados Unidos de cortar toda relación comercial con España tendría especial incidencia en el sector del aceite de oliva.
La exportación de aceite de oliva cordobés a EEUU se ha triplicado en los diez últimos años y cerró 2025 con 168 millones de euros (+195%). La venta de bienes de equipo ha crecido más todavía, pasando de realizar operaciones por valor de 2 millones, a 48 millones de euros en el último ejercicio. Dentro de este último sector, sobresalen los grupos electrógenos, con exportaciones por 43 millones de euros.
Para el economista Gabriel Pérez Alcalá, la última amenaza del multimillonario -hasta ahora no ha cumplido ninguna- "es una declaración para su galería en un juego de dos actores (Donald Trump y Pedro Sánchez) que se quieren hacer oír el uno al otro". Y sentencia: "Es imposible" cerrar todo el comercio entre ambos países. En caso de aplicar una medida semejante, bastaría con triangular el comercio, enviando las mercancías desde Tánger en vez de usando como puerto Algeciras, según el ejemplo de Pérez Alcalá.
Por otro lado, España es "un socio pequeño" de Estados Unidos en el ámbito comercial, en palabras del economista, y además la balanza está desequilibrado a favor del país norteamericano. Gran parte de las exportaciones son en realidad productos derivados del petróleo que se tratan en refinerías españolas pero que proceden en realidad de empresas norteamericanas.
En el caso concreto de Córdoba, un cierre completo como el anunciado por Trump, en el hipotético caso de que fuera factible, tendría efectos sobre determinados sectores estratégicos, como el cobre o el aceite de oliva, las principales exportaciones desde la provincia al otro lado del Atlántico.