El bróker identifica tres riesgos que considera infravalorados para la marcha de las bolsas, entre ellas, el suministro energético, la IA y el empleo en EEUU.
Los inversores deben prepararse para la recta final de 2026. Bank of America mantiene una visión negativa sobre la renta variable europea y advierte de que el rally de las bolsas está dejando cada vez menos margen para absorber nuevas sorpresas negativas, en especial, si estas proceden del pujante ámbito de la inteligencia artificial (IA).
El banco estadounidense sitúa el riesgo de caída del índice Stoxx 600, que agrupa a las empresas más relevantes de diferentes países de la zona euro, en torno al 10%, en un escenario en el que el auge de la inteligencia artificial (IA) ha elevado las expectativas de beneficios y, al mismo tiempo, ha comprimido las primas de riesgo en los bonos hasta niveles que los analistas del BofA considera demasiado bajos.
"Los rendimientos de los bonos globales han subido hasta máximos de varias décadas debido al sólido impulso macroeconómico global, una política fiscal laxa, la emisión de deuda a gran escala relacionada con la IA y unos bancos centrales de tono agresivo", señala el banco en un informe firmado por los estrategas del grupo Sebastian Raedler, Thomas Pearce y Andreas Bruckner.
Según BofA, "la renta variable ha absorbido bien el shock de tipos", gracias a que "el impulso procedente de un auge de los beneficios impulsado por la IA ha compensado el lastre derivado del aumento de los rendimientos de los bonos".
Sin embargo, el comportamiento no ha sido homogéneo y tampoco significa que vaya a resistir en la zona de máximos sin demasiados problemas. El movimiento de los tipos ha favorecido a los sectores cíclicos frente a los defensivos, al value frente al growth y a los bancos, mientras que los valores de consumo básico han quedado rezagados.
La cuestión ahora es si la presión sobre los tipos continuará. El consenso del mercado apuesta por nuevos repuntes de los rendimientos, pero BofA adopta una posición más contraria. Sus estrategas de tipos se han vuelto positivos sobre la duración estadounidense porque "el impulso de la inflación se está debilitando, el crecimiento del empleo se ha ralentizado y el consumidor estadounidense está mostrando signos de tensión".
Ese escenario podría permitir que los mercados empiecen a descontar una Reserva Federal (Fed) más acomodaticia. Los estrategas globales de BofA también respaldan una posición larga en bonos del Tesoro estadounidense como cobertura frente al riesgo de que las expectativas de crecimiento alcistas del consenso se deterioren.
Para las bolsas, una caída de los rendimientos sería una buena noticia. "Una caída de los rendimientos de los bonos, por sí misma, sería positiva para la renta variable, ya que un tipo de descuento más bajo eleva los múltiplos, manteniendo todo lo demás constante", explica BofA.
Para los analistas del banco estadounidense, el mejor escenario sería una combinación que contemple un aumento de la productividad impulsado por la IA que no genere inflación y permita a la Fed reducir los tipos. En ese caso, el mercado podría beneficiarse tanto de unos menores costes de financiación como de una nueva compresión de las primas de riesgo.
Pero BofA contempla también un escenario mucho menos benigno. Si los tipos bajan porque se deterioran el mercado laboral y el consumo, la caída de los rendimientos dejaría de ser una señal positiva. "Esto pondría en entredicho las bajas primas de riesgo que actualmente prevalecen en los mercados de renta variable y crédito", advierte.
BofA mantiene su recomendación negativa sobre la bolsa europea y una posición infraponderada en valores cíclicos frente a defensivos. Su argumento central es que el boom de inversión en inteligencia artificial ha llevado las expectativas de márgenes a máximos históricos mientras las primas de riesgo han caído a niveles inusualmente bajos. El banco identifica tres riesgos que considera infravalorados.
"La incertidumbre sobre la monetización de la IA, especialmente dada la intensa competencia en la capa de modelos del stack de IA y el aumento de los costes de financiación de los hiperescaladores", reseña el BofA en primer lugar sobre las posibles trampas para el inversor en camino.
Bank of America también apunta al temor a que cristalice "una crisis de suministro energético no resuelta derivada de la guerra entre EEUU e Irán", aunque considera que los mercados del petróleo pueden estar más "calmados por las liberaciones de las reservas estratégicas de petróleo (SPR) de EEUU y el descenso de las importaciones de petróleo de China, dos factores que podrían resultar temporales".
Por último, los analistas consideran también un factor desde el lado macroeconómico en EEUU y que tiene que ver también con el impacto que la IA pueda tener en el mercado laboral. "Un crecimiento del empleo en EEUU cercano a cero, que ha sido un indicador adelantado de debilidad macroeconómica en ciclos anteriores", añaden.