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Nevaco Global
15 de agosto de 2026

Wall Street cae ante dudas sobre el consumo, pero el S&P 500 suma su tercera semana seguida al alza

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Las acciones estadounidenses retrocedieron ante las dudas sobre la fortaleza del consumidor, mientras el mercado redujo sus apuestas por un aumento de tasas de la Fed en septiembre.

Wall Street cae ante dudas sobre el consumo, pero el S&P 500 suma su tercera semana seguida al alza.Operadores trabajan tras una reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) en el parqué de la Bolsa de Nueva York (NYSE) en Nueva York, EE.UU.(Bloomberg/Michael Nagle)

Bloomberg Línea — Las acciones estadounidenses cerraron a la baja este viernes, después de que nuevas señales de debilidad del consumidor desplazaron parte del optimismo por una posible pausa de la Reserva Federal en septiembre.

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El S&P 500 perdió 0,17% y frenó el avance que lo había llevado a máximos históricos. El Nasdaq cayó 0,28%, mientras el Dow Jones Industrial perdió 0,20%. Aun así, el S&P 500 logró completar una tercera semana consecutiva de ganancias, su racha más prolongada desde mayo.

La cautela apareció después de que dos indicadores mostraron una pérdida de impulso del consumidor estadounidense. Las ventas minoristas cayeron 0,6% en julio, su mayor descenso en más de un año, frente al aumento de 0,1% que esperaban los economistas consultados por Bloomberg.

Sin automóviles y gasolina, las ventas disminuyeron 0,2%, frente al avance de 0,3% previsto. El grupo de control, que alimenta el cálculo del gasto en bienes dentro del producto interno bruto, retrocedió 0,4%, también por debajo del incremento de 0,3% esperado.

A esa señal se sumó el deterioro de la confianza. El índice preliminar de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan cayó a 51 puntos en agosto, desde 55,2 en julio y frente a los 55 puntos previstos. Fue el primer descenso en tres meses.

Las expectativas de inflación también plantearon un desafío. Los consumidores anticiparon un aumento de precios de 4,3% durante el próximo año y de 3,3% anual en un horizonte de cinco a diez años.

“Fue una actualización preocupante sobre la salud general del consumidor”, dijo Ian Lyngen, de BMO Capital Markets, a Bloomberg. “Esto contribuirá al argumento a favor de una pausa de la Fed el próximo mes”.

Las cifras redujeron las apuestas por un nuevo aumento de tasas. Los operadores asignaron una probabilidad cercana a 30% a un incremento en septiembre, por debajo del escenario prácticamente dividido en partes iguales que prevalecía al comienzo de la semana.

Sin embargo, la perspectiva de una Fed menos restrictiva no compensó por completo las dudas sobre el consumo, principal motor de la economía estadounidense. Una desaceleración más pronunciada podría afectar las ganancias corporativas y convertirse en un obstáculo para las acciones.

“Los inversionistas deberían tener cuidado con lo que desean”, dijo Bret Kenwell, de eToro. “La debilidad económica es un precio elevado para evitar un aumento de un cuarto de punto”. Añadió que la resistencia de la economía dependerá también de la capacidad de los consumidores para mantener el gasto.

Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Valores Americana (AMEX) en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en Nueva York, EE.UU.(Bloomberg/Michael Nagle)

La Reserva Federal mantuvo la cautela. Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, dijo que la moderación reciente de la inflación resultó alentadora, aunque consideró necesario observar varios meses adicionales de datos favorables antes de confiar en un retorno sostenible hacia la meta de 2%.

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