Congresista estadounidense Mario Díaz-Balart se reúne con embajador de Taiwán en Paraguay
Congresista estadounidense Mario Díaz-Balart se reúne con embajador de Taiwán en Paraguay
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La pasada semana estuvo marcada por eventos de clara distensión en el tablero mundial. La significativa visita de Donald Trump a Beijing, escoltado por los principales CEO´s de las tecnológicas que cotizan en bolsa y recibido en grande por su anfitrión Xi Jinping -calificado por su par estadounidense como «gran líder, muy inteligente y su amigo»-, resultó lo más señero, regalándonos a los simples mortales un merecido fin de semana relax. De su lado, el conflicto con Irán se mantuvo en el carril negociador con ofertas y contraofertas y mediación de Pakistán, alejando el riesgo de reactivación bélica. Con el petróleo empinado en los mercados.
Más cerca, en la Cuba Isla Fascinante como la bautizara Bosch en 1955, despojada del aura del «hombre nuevo» que preconizara el Che y entrampada en su ineficiencia sistémica, la visita del director de la CIA al frente de una delegación sembró cierto alivio a las tensiones de unas relaciones inútiles que rondan 67 años. Que esta semana, la incriminación de Raúl Castro por Justicia y el despliegue del Nimitz, parecen reversar. Antes, Marco Rubio trató con el Papa el interés de la administración Trump de canalizar ayuda humanitaria a la isla acogotada por la crisis del combustible, mediante entidades como Caritas.
Entretanto, la Venezuela de los hermanos Rodríguez avanza en su programa de transición, abriendo las cárceles políticas al tiempo que lo hace su industria petrolera al inversor, limpiando la casa de grupos calificados hostiles o terroristas por la inteligencia norteamericana. Cumpliendo las tareas de liberalización asignadas por su interlocutor hegemónico, en retoma del espacio de influencia estratégica que le disputara el chavismo por 27 años.
En el solar local se anunció la extensión del acuerdo de emplazamiento de naves militares USAF en el AILA y San Isidro, así como la recepción en tránsito de migrantes de terceros países deportados desde EE. UU. excepto haitianos y menores. Conforme a la alianza Escudo de las Américas, su revelación encendió críticas soberanistas.
Desde 1965, cuando se reformó la ley de migración asentando el principio de reunificación familiar y coincidiendo con la crisis cívico militar que condujo a la intervención norteamericana, el flujo migratorio dominicano se disparó. Ya en 2025 se registraban 2.4 millones de nuestros nacionales residentes legales en EE. UU. y se estimaba en unos 230 mil los ilegales. Impactando dicha diáspora el 84 % de las remesas familiares, que en 2025 alcanzaron unos US$11 mil 863 millones.
A su vez, de los 8 millones 860 mil turistas que arribaron al país en 2025, unos 3 millones 265 mil (37 %) vinieron de EE. UU., siendo el turismo el principal motor de la economía al generar ingresos por US$11 mil 138 millones en ese año.
Al realizar vuelo rasante sobre el comercio exterior 2025, se nota que de los US$14 mil 645 millones en bienes que colocamos en los mercados externos, US$6 mil 319 millones se destinaron a EE. UU., o sea, el 43 % de nuestras exportaciones, beneficiándonos de esquemas preferenciales como el azucarero. De los US$5 mil 32 millones de Inversión Extranjera Directa del 2025, EE. UU. aportó el 20.7 %, unos US$1 mil 43 millones, sólo superado levemente por España.
También la semana pasada, organizado por el CEPED que encabeza Manuel Cruz, tuvo lugar un cónclave reflexivo geopolítico con la participación del general (r) español Pedro Baños, los analistas mexicanos Alfredo Jalife y Ana Esther Ceceña, así como el expresidente Leonel Fernández y el internacionalista Iván Gatón. Con intervención del ministro de la Presidencia y cabeza del PRM José Ignacio Paliza, quien destaca en materia de política exterior.
Tras esos despliegues de pensamiento estratégico y erudición geopolítica, conviene retrotraernos a una etapa en que, pese al imperio de la Guerra Fría que dominó la escena mundial y sus conflictos desde 1947 hasta 1990, nuestras mentes más lúcidas parecían ignorar el peso plomizo de la geopolítica en la cocción del «debilitante» sancocho criollo -como lo calificara el repúblico Espaillat- que se cocinaba en los calderos de la política dominicana.
Vivíamos entonces el experimento democrático encabezado por Juan Bosch y el Central Intelligence Bulletin del 27 de julio de 1963 nos incluía en su Daily Brief. Como primer tema reseñaba declaraciones de Kuo Mojo, presidente de la Academia de Ciencias de la RPCh e influyente miembro del Partido Comunista, quien afirmara en un discurso conmemorativo del armisticio de Corea, que ninguna arma moderna estaba fuera del alcance del pueblo y que el monopolio nuclear de unas pocas potencias podría estar llegando a su fin. Al resaltar que el hombre y no las armas era la clave de la victoria en la guerra, el intelectual comunista respaldaba la metáfora de Mao de 1956 que pintaba a USA como «un tigre de papel», reelaborada en Occidente al añadírsele sabiamente: «pero con colmillos atómicos».
La CIA comentaba que el enfoque de Kuo contrastaba con el del ministro de Exteriores (1958/72) Chen Yi, quien afirmara que tras «considerables progresos», a China le esperaba un largo camino, quizás 10 años, para tener la bomba nuclear. La agencia fechaba la 1ra prueba para el 64, más probable 65 o 66. Fue el 16/10/64 que China detonó un dispositivo de fisión de 22 kilotones bajo programa propio. Hoy es la 3ra potencia nuclear, luego de USA y Rusia.
Otro foco del Daily Brief fue Cuba y las relaciones cubanoamericanas. El 23 julio 63, Fidel Castro admitía que se verificaron «contactos» para mejorarlas antes de su visita de 38 días a la URSS en abril 63, luego del enfriamiento cubano-soviético debido al saldo de la crisis de octubre 62 de los misiles rusos en Cuba. Según Castro, «los EE. UU. habían mantenido su hostilidad hacia Cuba obstaculizando esos contactos». Desde Argelia, Che Guevara ponía en duda la normalización de las relaciones alegando que la revolución cubana era una amenaza para USA en América Latina, reaccionando negativamente ante la posibilidad de una detente URSS y USA.
Una contingencia de interés para la CIA era Venezuela y las acciones del «liderazgo comunista pro-Castro de las FALN«, que libraba campaña exitosa de acoso al gobierno de Betancourt y del Pacto de Punto Fijo (aliados socialcristianos de COPEI y la URD de Jóvito Villalba), pese a esfuerzos militares por poner fin al terrorismo. El 25 julio se atribuyó la fuga masiva de presos a acciones terroristas, estimándose que muchos de los 84 fugados armados y aun libres podrían unirse a la guerrilla urbana de las FALN en Caracas.
Se asociaba a estas acciones la voladura de un oleoducto de la Mene Grande Oil Co. y de 3 puentes de carretera, indicándose que la guerrilla capturó 2 pequeños pueblos en el estado Falcón, donde el ejército y la fuerza aérea desplegaban intensas operaciones.
Mientras en la tierra de Bolivar -la mayor exportadora de crudo del mundo en 1963- se activaba la insurgencia, República Dominicana figuraba en la pizarra de casos sensitivos de la CIA. El motivo del día era un nuevo proyecto de ley de expropiaciones.
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Especialistas de Francia y Argentina debatieron en la Noche de las Ideas sobre la infraestructura que sostiene el mundo digital. Participaron la investigadora francesa Cécile Diguet y las argentinas Melisa Argento y Silvina Carrizo. Analizaron el impacto ambiental de la inteligencia artificial, los centros de datos y la explotación de minerales críticos.