El salario promedio en el país es el segundo más alto de toda la región, superado únicamente por el de los empleados de zonas francas en Uruguay
Las zonas francas han impulsado el crecimiento de las economías de América Latina. En ese contexto, Costa Rica es el país de la región donde las empresas bajo este régimen aportan la mayor proporción al Producto Interno Bruto (PIB).
De acuerdo con un informe de la firma Ernst & Young (EY), la producción generada por las zonas francas equivale al 15,1% del PIB de Costa Rica. El Salvador y Uruguay ocupan los siguientes lugares, lo que refleja la adopción progresiva del modelo en la región.
Según Alejandra Arguedas, directora de Impuestos para EY Centroamérica, este resultado responde a la capacidad que ha tenido el país para adaptarse a la evolución y a las necesidades de las empresas que operan bajo este régimen.
“Costa Rica ha sabido evolucionar de la típica manufactura que fue lo que vimos al inicio del régimen, hasta llegar en la actualidad donde tenemos servicios especializados de muchísima calidad, pero también hemos tenido el desarrollo de otras industrias, industria médica, manufactura especializada”, comentó.
Además, Costa Rica es uno de los países con los salarios promedio más altos de América Latina. Según el informe, ocupa el segundo lugar en la región, lo que también lo convierte en uno de los mercados de mayor costo laboral.
“Hay otros elementos que con todo y lo caro que pueda resultar favorecen. La disponibilidad de mano de obra calificada es uno de los principales. Costa Rica sigue siendo a nivel regional un país que tiene mano de obra muy bien posicionada en el mercado laboral de zona franca”, indicó Arguedas.
El análisis también señala que Costa Rica lidera la región en exportaciones generadas por zonas francas. De los $61.072 millones exportados por América Latina bajo este régimen, el país aportó $9.509 millones, muy por encima del segundo lugar.
“El tema logístico es definitivamente importante. La ubicación geográfica es muy importante cuando queremos cubrir mercados de diferentes latitudes. Hay países que ofrecen unas condiciones muy buenas, pero la posición geográfica no les favorece tanto”, señaló Arguedas.
Aunque las zonas francas representan únicamente el 4% del empleo del país, generan el 60% de las exportaciones nacionales, lo que evidencia su peso en el comercio exterior.
“Cuando hablamos de la exportación de servicios, estamos hablando de todo ese bagaje a nivel de conocimiento y tecnología que se está generando hoy, incubándose en los proyectos de zona franca del área de servicios. Y eso se vuelve importantísimo”, explicó la vocera.
Parte de ese desempeño se explica porque Costa Rica lidera el crecimiento regional en la manufactura de dispositivos médicos. De acuerdo con el informe, el país es el principal exportador de América Latina en este sector y uno de los mayores a nivel mundial.
“La calidad de los dispositivos que se exportan compite con mercados internacionales. Incluso tenemos casos donde empresas a nivel global han decidido especializar cierta línea de producción solo para Costa Rica. Y eso justamente porque el talento que existe es tan especializado que prefieren manufacturarlo desde acá”, comentó Arguedas.
Actualmente, los sectores de servicios y de dispositivos médicos son los principales motores del régimen. Por ello, el estudio señala que Costa Rica enfrenta el reto de diversificar su base industrial y ampliar el desarrollo de otros sectores productivos.
“El reto es que seguimos creciendo bastante, pero la capacidad de desarrollo del talento no crece al mismo ritmo. Por más que tengamos mano de obra muy bien preparada, nos hace falta todavía más gente”, comentó la directora.