De acuerdo con datos del Banco Central, la cuenta de flujo de materiales detalla que las importaciones de recursos materiales y energéticos han aumentado de $9.200 millones en 2014 a $12.100 millones en 2025
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) reveló que los bosques del territorio nacional aumentaron el volumen de carbono retenido en aproximadamente 9,8 millones de toneladas entre 2013 y 2023, lo que confirma su condición de sumidero neto.
El almacenamiento se concentró especialmente en los bosques húmedos y muy húmedos del país, según la institución.
Los datos fueron divulgados por el BCCR este 5 de junio, en el marco del Día Mundial del Ambiente, con la publicación de los resultados de la Cuenta de Bosques para el periodo 2013-2023.
Además, la entidad actualizó la Cuenta de Agua con datos de 2022 y la Cuenta de Flujo de Materiales con información a 2025.
Según el Banco Central, la cobertura forestal del país se ha mantenido estable en la última década, con una cobertura boscosa cercana al 60% del territorio nacional.
En ese periodo, la pérdida neta de bosque fue inferior al 1%. Los cambios observados responden, principalmente, a transiciones entre bosque y usos del suelo asociados a actividades humanas, sobre todo pastizales y, en menor medida, cultivos.
Desde una perspectiva económica, la valoración del carbono fijado en los bosques alcanzó, en promedio, cerca de $10.890 millones durante el periodo 2013-2023, equivalente al 17% del Producto Interno Bruto (PIB).
La estimación considera biomasa aérea, madera muerta y hojarasca, pero excluye el carbono orgánico del suelo.
Mientras tanto, la Cuenta de Agua reveló que la extracción del líquido en 2022 tuvo un comportamiento diferenciado por sector económico respecto a 2021.
La extracción aumentó en manufactura y construcción (25,6%), generación hidroeléctrica (8,2%) y agricultura (1,4%). En cambio, se redujo en servicios (-16,8%) y en el sector de suministro de agua (-19,1%).
El BCCR también señaló que las fuentes superficiales continúan como la principal fuente de abastecimiento, al representar el 71% del total del agua extraída.
Además, las pérdidas físicas de agua por parte de los operadores disminuyeron de 66,8% en 2021 a 58,0% en 2022.
Por su parte, la Cuenta de Flujo de Materiales muestra que Costa Rica mantiene un perfil concentrado en la extracción de biomasa y minerales no metálicos.
Para 2025, la extracción nacional alcanzó 43,1 millones de toneladas, de las cuales 19,3 millones corresponden a biomasa y 23,7 millones a minerales no metálicos.