El cierre reiterado del Paso Los Libertadores, incluso por periodos prolongados, como los 34 días consecutivos entre mediados de julio y mediados de agosto, debido a la acumulación de nieve y las condiciones climáticas, volvió a poner en discusión la necesidad de mejorar la conectividad vial con Argentina.
A pesar de las críticas de los gremios del transporte, uno de los principales afectados por los cierres, no hay en la cartera del MOP un proyecto de túnel en dicha zona, ni menos en Argentina, que ha manifestado que la inversión en obras públicas de esa magnitud no es una prioridad económica actual.
Las actuales alternativas frente al cierre de Los Libertadores son el Paso Pehuenche (2.553 msnm), en el Maule; y Pino Hachado (1.884 msnm), en La Araucanía.
En el caso del Paso Pehuenche, aunque está completamente asfaltado, su uso para camiones de gran carga está bajo evaluación y por ahora solo se permite el tránsito de vehículos livianos, turismo y carga ligera. Debido a la acumulación de nieve, también enfrenta severos bloqueos.
Pino Hachado, en cambio, es la principal alternativa de carga pesada cuando Los Libertadores colapsa, ya que cuenta con aduana integrada y rutas totalmente pavimentadas. El problema es que también debe funcionar de manera intermitente durante el invierno, de hecho, este fin de semana está cerrado, al igual que Los Libertadores, debido a las condiciones climáticas.
En este contexto, a nivel local vuelve a generar interés el proyecto Paso Minas-Ñuble, que representaría una alternativa más eficiente, no solo porque está más cerca de Santiago que Pino Hachado, sino por su baja altitud, 1.814 msnm, lo que lo convierte en la ruta trasandina más baja de la zona centro sur, es decir, tiene el potencial técnico de mantenerse abierto más días al año que la mayoría de los cruces de la zona centro y centro-sur.
Ése ha sido el principal argumento esgrimido por el gobernador regional, Óscar Crisóstomo, frente al nivel central como también frente a sus pares argentinos, para defender la viabilidad del Paso Minas-Ñuble.
“Esto significa que las tormentas de nieve son significativamente menos severas a esa altitud y que las labores operativas de despeje de la ruta resultan mucho más ágiles. Los cálculos y proyecciones técnicas confirman que esta baja altitud le permitirá al Paso Minas-Ñuble operar como una vía de circulación continua durante todo el año, transformándose en el corredor fronterizo más expedito y confiable para la integración turística y comercial entre Chile y Argentina”, sostuvo la autoridad.
Ricardo Pavez, jefe de Infraestructura y Transporte del Gobierno Regional de Ñuble, planteó que “el Paso Minas-Ñuble no debe entenderse solo como la apertura de un punto fronterizo, sino como parte de un corredor vial binacional que busca conectar la Región de Ñuble con el norte de la Provincia de Neuquén, particularmente con Las Ovejas y Chos Malal”.
Según explicó, la Dirección de Vialidad del MOP analizó esta alternativa mediante el estudio básico “Análisis y diagnóstico conexión vial binacional Región de Ñuble”. De los tres trazados evaluados, la alternativa por Vacalauquén, asociada al Paso Minas-Ñuble, obtuvo la mejor evaluación. El estudio considera cerca de 43 kilómetros de nuevas obras entre la Ruta N-31 y la Ruta Provincial 45, distribuidos entre Chile y Argentina, permitiendo configurar una conexión de aproximadamente 111 kilómetros entre San Fabián y Las Ovejas.
“Su principal potencial está en acercar Ñuble al norte neuquino, reduciendo tiempos y distancias, fortaleciendo el intercambio comercial y de servicios y, especialmente, generando nuevas posibilidades para el turismo binacional entre destinos de ambos lados de la cordillera”, destacó Pavez.
El corredor recomendado por el estudio contempla la construcción de aproximadamente 43 kilómetros de nueva ruta, de los cuales cerca de 25 kilómetros corresponden a territorio chileno y 18 kilómetros a territorio argentino. A esto se suma la necesidad de mejorar y pavimentar la Ruta Provincial 45, hasta su empalme con la RP-43, que permite continuar hacia Las Ovejas y Chos Malal.
En el mundo empresarial, la iniciativa es vista como una oportunidad para potenciar el desarrollo de un hub logístico en la región.
Ignacio Ruz, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Ñuble, expresó que “el Paso Minas-Ñuble es una infraestructura estratégica para el desarrollo económico, productivo y territorial de la región, especialmente porque abre la posibilidad de proyectar a Ñuble como un hub logístico relevante dentro de la macrozona centro-sur del país. La habilitación de una conexión internacional permanente permitiría sumar una nueva dimensión a esas ventajas, generando un corredor hacia Argentina y fortaleciendo las condiciones para atraer inversión en transporte, almacenamiento, distribución, servicios y otras actividades asociadas a la logística”.
El dirigente gremial añadió que “el desafío es mirar el Paso Minas-Ñuble no como una obra aislada, sino como parte de un sistema integrado de infraestructura. Si somos capaces de articular esta conexión internacional con la modernización de la Ruta 5, el mejoramiento de la red vial regional, el desarrollo del aeródromo de Chillán y nueva infraestructura logística, Ñuble puede transformarse progresivamente en un punto estratégico para el movimiento de personas, bienes y servicios”.