Volver a la edición
Nevaco Global
13 de agosto de 2026

Estados del Golfo buscan alternativa al estrecho de Ormuz

Cargando análisis estratégico...

Antes de la guerra de Irán, por el estrecho de Ormuz transitaba alrededor del 20 por ciento de las exportaciones mundiales de crudo procedentes del golfo Pérsico. Crédito: Deutsche Welle

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han otorgado mayor importancia a las rutas de transporte alternativas a través del mar Rojo.

Arabia Saudí está transportando su crudo a través del oleoducto Este-Oeste, lo que le permite mantener los envíos a los mercados mundiales evitando por completo el estrecho de Ormuz.

Durante los meses de abril y mayo, los envíos de carga saudí desde su costa del Golfo cayeron de 47.5 millones de toneladas en 2025 a tan solo 6,3 millones de toneladas, según datos de la plataforma PortWatch del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En ese mismo periodo, las exportaciones a través del mar Rojo aumentaron de 29.6 millones a 54,8 millones de toneladas. Esos 25.2 millones de toneladas adicionales compensaron aproximadamente el 61 por ciento del volumen perdido en la zona del golfo Pérsico.

Y mientras Arabia Saudí trabaja para eliminar los cuellos de botella en su sistema Este-Oeste, su vecino oriental, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), estudia la posibilidad de añadir capacidad paralela a su oleoducto de crudo de Abu Dabi (ADCOP), que transporta crudo desde Habshan, en Abu Dabi, hasta Fuyaira, en el golfo de Omán, fuera del estrecho de Ormuz. Sin embargo, los puertos de Fuyaira y Jor Fakkan están tan cerca de Irán que pueden ser atacados por drones y misiles.

El tráfico en la costa de los EAU en el golfo Pérsico cayó a 12 millones de toneladas durante los meses de abril y mayo, frente a los 68,5 millones de toneladas registrados en el mismo periodo de 2025, según PortWatch (FMI). Y a través de otros puertos alternativos de los EAU también disminuyó, de 13,7 millones de toneladas a 6,3 millones.

Fuyaira no puede sustituir rápidamente el enorme volumen de operaciones de las principales instalaciones del golfo Pérsico, y el riesgo de guerra es, como mínimo, igual de importante. Una ruta alternativa resulta de poca utilidad si los armadores y las aseguradoras consideran que su destino es casi tan peligroso como el propio estrecho de Ormuz.

Los gobiernos y los expertos del sector también están debatiendo alternativas de mayor envergadura.

El economista Hassan Mansour declaró a DW que entre las propuestas figuran nuevos oleoductos que conecten Irak con Omán y Jordania, así como rutas marítimas más largas que rodeen todo el continente africano, pasando por el Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. Sin embargo, estos proyectos serían muy costosos y su construcción llevaría años.

Asimismo, destacó que desviar los barcos para que rodeen el Cabo de Buena Esperanza puede incrementar los costes de transporte en cientos de miles de dólares por cada travesía.

“En resumen, estos proyectos no pueden solucionar el problema inmediato del mercado petrolero”, afirmó Mansour. Además, la ruta del mar Rojo también presenta sus propias vulnerabilidades en materia de seguridad por los ataques de los hutíes.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, argumentó que la región necesita “rutas alternativas en lugar de pasar por los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb para garantizar el flujo de petróleo”.

Según The Times of Israel, Netanyahu afirmó que esto podría lograrse mediante “oleoductos y gasoductos que atraviesen la península arábiga hacia el oeste, hasta Israel y sus puertos mediterráneos”.

Netanyahu declaró que dicha red eliminaría “para siempre los puntos críticos” e insistió en que esta visión “es definitivamente posible”.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte