Ucrania lanzó durante la noche del sábado uno de sus mayores ataques con drones de este año contra Rusia e impactó una terminal petrolera clave, desafiando la exigencia del presidente de EE.UU., Donald Trump, de que deje de atacar la infraestructura energética rusa.
Las tensiones entre Ucrania y EE.UU. han aumentado recientemente, lo que ha generado temores en Kyiv de que podría perder un apoyo esencial mientras se aproxima a otro invierno bajo incesantes ataques rusos.
El viernes, Trump recurrió a una exención que deja a Rusia fuera de las amplias sanciones económicas establecidas por el Congreso de EE.UU. El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, dijo al programa “Meet the Press” de NBC News que si EE.UU. se alineara con Rusia sería un “error histórico”.
Trump afirmó en una publicación en Truth Social el domingo que no quiere hacer nada que aleje a Rusia de las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. Añadió que considera que “se están logrando grandes avances”.
Al mismo tiempo, arremetió contra Zelensky y afirmó que “no quiere poner fin a esta guerra y probablemente nunca lo quiso”.
“Estoy negociando la paz en la guerra entre Rusia y Ucrania y no quiero hacer nada que, por imprudencia, aleje a Rusia de la mesa de negociaciones”, escribió Trump.
Pese a ello, el mandatario ucraniano afirmó que el domingo habló con el enviado de EE.UU., Steve Witkoff, y con Jared Kushner, yerno de Trump, como parte de una “comunicación ininterrumpida” para avanzar hacia el objetivo de la paz.
“Estamos haciendo todo lo que está de nuestra parte para que esto suceda y para garantizar que la posición de Estados Unidos sea firme y ayude a acercar la paz”, publicó Zelensky en X.
No obstante, Ucrania mantiene sus ataques de largo alcance contra Rusia. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que derribó 1.015 drones ucranianos durante la noche y la madrugada del domingo en varias zonas del país.
Uno de los objetivos fue la Terminal Petrolera de San Petersburgo, según las autoridades rusas. La terminal puede gestionar hasta 12,5 millones de toneladas al año. La empresa ucraniana Fire Point, que fabrica los drones utilizados en el ataque, afirmó que se produjo un incendio en las instalaciones de la terminal tras el impacto.
También fue atacado un centro logístico en San Petersburgo, según Ozon, una empresa rusa de distribución, así como un centro de datos de la plataforma rusa de redes sociales VKontakte.
Una persona murió y cinco resultaron heridas en los ataques, que también causaron daños en viviendas, según las autoridades locales.
“Derribaron uno justo encima de nosotros: hubo un destello y nos sacudió con bastante fuerza”, dijo a CNN un residente de San Petersburgo de 41 años.
“Escuché un estruendo, saqué a todos de sus camas, agarré al gato y nos escondimos en el baño”, contó otra persona.
Los ataques de Ucrania se producen en medio del deterioro de la relación de Zelensky con Trump, quien la semana pasada calificó de “vergüenza” los ataques de Kyiv contra refinerías de petróleo rusas.