El vínculo entre Estados Unidos y Venezuela pareció tomar nuevos rumbos en las semanas posteriores al ataque estadounidense en Caracas que condujo a la captura de Nicolás Maduro. En ese redireccionamiento de relaciones resuena ahora el nombre de Félix Plasencia, flamante ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior.
Plasencia fue nombrado canciller de una cartera ampliada este lunes, cuando la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció una fusión de los ministerios de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior y la reubicación de el excanciller Yván Gil ahora como ministro de Ciencia y Tecnología.
Con una carrera diplomática que data de los años 90 y de estrecha cercanía a la presidenta encargada, Plasencia se muestra como una de las figuras moderadas dentro de la estructura de poder y hasta ayer era el encargado de negocios de Venezuela en Estados Unidos.
Algunas personas que lo conocen y hablaron con CNN sobre su perfil coinciden en describir su trabajo en las relaciones bilaterales como consistente a lo largo de los años y con una impronta más conciliadora que la de otros dirigentes de las líneas ideológicas más cercanas al chavismo.
Su nombre había sido mencionado como potencial embajador en Washington en el caso de que la gestión de Rodríguez lograra restablecer relaciones diplomáticas formales con el Gobierno de Trump en un futuro cercano, según fuentes consultadas por CNN en Caracas.
Plasencia se convirtió finalmente en encargado de negocios y representante diplomático de Venezuela en EE.UU. en febrero, y el restablecimiento de relaciones entre Washington y caracas finalmente se concretó en marzo.
Plasencia viajó a Washington durante las primeras semanas del año para trabajar en las relaciones entre ambos países y permaneció allí durante varios días, según pudo confirmar CNN.
Su llegada a Estados Unidos se produjo en la misma semana en que Trump y Rodríguez tuvieron una llamada telefónica a la que el presidente de Estados Unidos se refirió con elogios; también en la semana en que Trump recibió en la Casa Blanca a la líder opositora, María Corina Machado.
Mientras que ambas líderes parecen luchar por el futuro de Venezuela, intentan afianzar el vínculo con Trump y miran de cerca cómo sus decisiones podrían influenciar el futuro del país, la relación Venezuela-EE.UU. parece aún estar en ciernes.
Analistas consultados por CNN entonces plantearon que la decisión de Rodríguez de enviar a Plasencia a Washington parece tener como objetivo contrarrestar cualquier intento de transición y participación que pueda impulsar la oposición y lograr, en cambio, estrechar lazos con el Gobierno de Estados Unidos.
Félix Plasencia es considerado desde hace años una persona de total confianza de Delcy Rodríguez cuando era referente del Gobierno de Maduro.
Ambos compartieron una época de estudios en Reino Unido en la década del 90, aunque luego sus inicios en la política fueron distintos: Rodríguez empezó su carrera en el corazón de la izquierda venezolana, mientras que Plasencia se formó como diplomático de carrera, donde incursionó en el cuerpo diplomático de Venezuela antes de la llegada del fallecido expresidente Hugo Chávez al poder.
“Ha trabajado estrechamente con Delcy Rodríguez durante muchos años”, dice a CNN Imdat Oner, exdiplomático de Turquía que estuvo destinado en Caracas y trabajó con Plasencia.
Quienes se han vinculado de alguna manera con él lo describen como una persona capaz y profesional, discreta y alejada de los patrones ideológicos de otros representantes del chavismo como Jorge Arreaza, el yerno del propio Chávez, a quien reemplazó como ministro de Relaciones Exteriores en el año 2021.
En sus redes sociales, el funcionario se define como “diplomático” y “bolivariano”. Pero si bien se ha mostrado cercano a Maduro durante su larga trayectoria en el Gobierno, ha condenado los ataques estadounidenses en Venezuela y defendido la soberanía del país, es una figura que muchos dicen se aleja de la confrontación con Occidente que sí han tenido en cambio otros dirigentes del oficialismo.