Alemania vuelve a bajar de los tres millones de parados, pero no es 'oro todo lo que reluce': la mejoría cíclica del mercado laboral esconde una negativa tendencia estructural
Ocurre con la economía alemana desde hace unos años que toda luz que emana de un dato macro positivo se torna enseguida en un punto en la oscuridad cuando uno se aleja unos pasos y observa la perspectiva. La invariable secuencia se ha reproducido de nuevo con los datos de empleo de septiembre conocidos este miércoles. Este mes, el mercado laboral germano volvió a caer de los tres millones de parados, una cifra bastante simbólica que desde hace años se tiene como indicador de riesgo: sobrepasar esa barrera implica que la economía se está adentrando en terreno peligroso. Lo meritorio de esta métrica llega en un momento en el que la economía parece recuperarse tras un sexenio en terreno plano y los datos macro y las encuestas de actividad están sorprendiendo positivamente. Sin embargo, bajo la tímida perforación de ese guarismo, la tendencia sigue siendo preocupante en el mercado laboral y ese reflejo se ve en el espejo del ciudadano: vota opciones políticas de los extremos ideológicos y hunde las encuestas de confianza del consumidor mientras sigue leyendo y escuchando en los medios que los grandes de la industria despiden a trabajadores por miles.

