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Nevaco Global
7 de octubre de 2026

México busca recuperar producción de fertilizantes y reducir dependencia de importaciones de Rusia, China y Estados Unidos

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Pemex produjo 975 mil toneladas de fertilizantes durante 2025, un incremento de 21% respecto a las 807 mil toneladas registradas un año antes en el país.

México busca recuperar capacidad para producir fertilizantes y reducir la dependencia de las importaciones de uno de los insumos fundamentales para el campo, en momentos en que el inicio del año agrícola vuelve a colocar sobre la mesa los costos y condiciones para la producción de alimentos.

Datos de Petróleos Mexicanos indican que durante 2025 se produjeron 975 mil toneladas de fertilizantes en el país, un incremento de 21 por ciento respecto a las 807 mil toneladas registradas un año antes.

Del volumen producido, 165 mil toneladas correspondieron a fertilizantes nitrogenados, 590 mil a fosfatados y 220 mil toneladas a urea. Para 2026, Pemex estableció además una meta de 558 mil toneladas de amoniaco, materia prima utilizada en la fabricación de fertilizantes nitrogenados.

Pese a la recuperación de la producción nacional, una parte importante de las necesidades del sector agrícola continúa dependiendo del mercado internacional.

De acuerdo con Data México, plataforma de la Secretaría de Economía, durante 2024 el país importó fertilizantes por un valor de 2 mil 328 millones de dólares, mientras que las exportaciones alcanzaron los 346 millones de dólares.

Entre los principales países de origen de estos productos estuvieron Rusia, Estados Unidos, China, Qatar y Noruega.

Esta dependencia mantiene a la agricultura mexicana expuesta a factores externos como las variaciones internacionales en el precio del gas natural, conflictos geopolíticos, restricciones comerciales y problemas en las cadenas de suministro.

El tema cobra relevancia por el volumen de fertilizantes que requiere el campo mexicano. Para 2026, el programa Fertilizantes para el Bienestar proyectó distribuir más de un millón de toneladas entre pequeños y medianos productores.

Dentro de los proyectos considerados para incrementar la capacidad productiva se encuentra la planta de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), proyectada en Topolobampo, Sinaloa.

La Secretaría de Economía ha incluido esta infraestructura entre los proyectos vinculados al Plan México para fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de insumos provenientes del extranjero.

La planta está diseñada para producir amoniaco, compuesto fundamental para la fabricación de fertilizantes y particularmente para los productos nitrogenados utilizados en la agricultura.

Su incorporación a esta estrategia coloca a Sinaloa, uno de los principales estados productores de alimentos del país, dentro de los planes para fortalecer una cadena industrial directamente relacionada con la actividad agrícola.

La producción de amoniaco requiere infraestructura industrial especializada. Entre los equipos utilizados se encuentra la denominada torre de absorción de dióxido de carbono (CO2), cuya función es retirar este compuesto del gas empleado durante el proceso.

En términos prácticos, funciona como un sistema de purificación: separa el CO2 para que el gas alcance las condiciones necesarias antes de continuar hacia las siguientes etapas de producción del amoniaco.

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