Continental Resources y Heeney Capital anunciaron acuerdos para invertir en las industrias petrolera y minera de Venezuela con el respaldo de Donald Trump.
La petrolera busca desarrollar un bloque con 30,000 millones de barriles de recursos estimados, mientras la firma de inversión obtuvo derechos por 30 años para operar y exportar oro de la mina Choco.
Para esto, Continental Resources firmó un memorando de entendimiento con Petróleos de Venezuela (PDVSA), la empresa estatal encargada de la explotación y comercialización de hidrocarburos, y Heeney Capital amplió los convenios mineros que había suscrito con Caracas en mayo.
Ambas compañías presentaron los acuerdos durante la reunión de ministros de Energía del G20 en Houston, a la que Trump invitó a representantes de Venezuela pese a que el país sudamericano no pertenece al grupo.
La captura y el derrocamiento de Nicolás Maduro en enero modificaron la relación entre Washington y Caracas, pues el gobierno estadounidense comenzó a promover la entrada de capital privado en los sectores energético y minero de Venezuela.
El país sudamericano posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo , aunque años de baja inversión, sanciones y deterioro de la infraestructura redujeron su capacidad de producción.
El proyecto de Continental Resources se concentra en Ayacucho 2, un bloque de 126,000 acres ubicado en el estado de Anzoátegui, dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco.
La compañía calcula que el área contiene 30,000 millones de barriles de recursos en sitio y busca conservar una participación operativa de 100% cuando ambas partes formalicen el contrato definitivo.
Sin embargo, el documento firmado con PDVSA todavía representa un acuerdo preliminar. Las empresas esperan convertirlo durante las próximas semanas en un contrato de participación productiva de largo plazo.
Continental también deberá realizar estudios sísmicos y trabajos de exploración antes de iniciar la extracción. Doug Lawler, presidente y director ejecutivo de la compañía, señaló que la producción podría comenzar en un periodo de 18 meses.
Harold Hamm, fundador y presidente emérito de Continental Resources, comparó el desafío venezolano con la apuesta que realizó la compañía por la perforación horizontal en Estados Unidos.
“Nuestro equipo está acostumbrado a los desafíos. Cuando consideramos lo que existe en la roca madre y su enorme potencial, creemos que vale la pena aportar nuestra experiencia”, afirmó Hamm durante la presentación.
El gobierno de Trump impulsó la llegada de compañías estadounidenses con el argumento de que el capital y la tecnología pueden recuperar la industria petrolera venezolana.
Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, calificó la operación como un acuerdo histórico para la relación bilateral y aseguró que Washington busca convertir al hemisferio occidental en el centro del sistema energético mundial.
La estrategia avanzó mientras la guerra de Estados Unidos contra Irán presiona los precios internacionales del petróleo y los combustibles. En ese contexto, Venezuela representa una fuente cercana de crudo pesado para las refinerías estadounidenses.