WASHINGTON, D.C.- El teniente general retirado del Ejército estadounidense Ben Hodges ha acusado al presidente Donald Trump de socavar deliberadamente la capacidad de Ucrania para defenderse de Rusia, y ha señalado que las acciones de la Administración eran “totalmente previsibles”.
“Nunca iba a apoyar a Ucrania, y se iba a poner del lado de Rusia, las señales estaban ahí”, afirmó Hodges a ‘Euronews’.
“No confío en que esta Administración sea honesta sobre lo que está haciendo con Rusia a favor o en contra de Ucrania”, dijo en una entrevista desde su casa en Fráncfort. “Lo que le ha hecho a Ucrania era totalmente previsible”.
Hodges considera que las recientes decisiones de Estados Unidos, que limitan las defensas de Ucrania y su capacidad de responder a los bombardeos rusos, están concebidas para presionar a Kiev y obligarla a ceder territorio a cambio de poner fin a la guerra.
“Este ha sido el objetivo de la Administración desde el principio, cuando el secretario de Estado estadounidense, Rubio, dijo en las primeras semanas en el cargo que Ucrania iba a tener que ceder parte de su territorio para acabar la guerra, como si se tratara de una operación inmobiliaria en Manhattan”, señaló.
En los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha exigido a Ucrania que deje de atacar las refinerías rusas de diésel como parte de su respuesta militar a la invasión a gran escala ordenada por el Kremlin.
El Gobierno ucraniano dijo que aceptaría si Rusia dejaba igualmente de atacar la infraestructura energética ucraniana. El Kremlin se negó.
Trump también ha dejado sin efecto nuevas sanciones bipartidistas contra Rusia apenas unos días antes de que entraran en vigor. Las medidas, parte de la llamada Ley Lindsey Graham, bautizada así en honor al difunto senador republicano, incluían aranceles a los principales compradores de petróleo ruso.Desde entonces, Ucrania no ha podido acceder al sistema de satélites Starlink, propiedad de Elon Musk pero controlado por Estados Unidos. El Ejército ucraniano lo utiliza para interceptar drones de propulsión a reacción, a menudo drones Shahed de origen iraní.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirma que el acceso del Ejército está limitado a partir de velocidades superiores a 161 km/h, lo que significa que ya no pueden interceptar estos drones mortales.
Al hablar con periodistas en Bruselas la semana pasada, Zelenski calificó la situación de “dolorosa” y señaló las vidas perdidas como consecuencia de estas restricciones.
Trump también ha pedido la celebración de elecciones en Ucrania y la sustitución de Zelenski.
Ha responsabilizado a los ataques ucranianos contra las refinerías rusas del aumento del precio del diésel, pese a la subida de los precios de la energía tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán en febrero.
La perturbación resultante en el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, una vía navegable clave por la que normalmente transita en torno a una quinta parte del suministro mundial de petróleo, ha añadido presión a los mercados energéticos.
Washington también ha sido objeto de escrutinio por la entrega de interceptores de Defensa aérea Patriot a Ucrania, financiados por países europeos.
Según la Prioritised Ukraine Requirements List (PURL) de la OTAN, los aliados europeos y Canadá compran armas e interceptores de fabricación estadounidense para Ucrania.