Un buque chino ya partió hacia Europa la semana pasada por esta vía, que está abierta algunos meses al año aprovechando el deshielo y puede ser una alternativa al Canal de Suez debido a las tensiones en la zona
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y sus coletazos en Oriente Próximo han vapuleado desde febrero el transporte marítimo y hay países que están buscando soluciones alternativas. Uno de ellos es Corea del Sur, que este sábado envía por primera vez un buque portacontenedores desde el puerto de Busan hacia Europa a través del Ártico, una nueva ruta se abre algunos meses al año aprovechando el deshielo y que podría convertirse en una solución marítima viable.
El PanStar Acro navegará hacia el norte, cruzará el mar de Bering y tomará la llamada Ruta Marítima del Norte, haciendo escala en Felixstowe en Reino Unido, Róterdam en los Países Bajos y Gdansk en Polonia, antes de regresar, en un viaje que se espera dure entre 40 y 45 días, informó Reuters, citando fuentes oficiales surcoreanas. El portacontenedores transporta piezas de automóviles, productos químicos y unos 100 contenedores vacíos.
Hace una semana, China ya envió un portaaviones, el Dubai Tower, por esta misma ruta desde la ciudad portuaria de Ningbo. La ruta marítima tradicional entre Asia y Europa discurre por el canal de Suez, pero viajar a través del Ártico puede acortar el trayecto en unos 7.000 kilómetros y permite evitar la zona del Mar Rojo, donde barcos han sido atacados por los rebeldes hutíes proiraníes de Yemen.
El viceministro de Océanos de Corea del Sur, Nam Jae-hon, afirmó que esta ruta, que el país puede comenzar a usar gracias a una ley recientemente aprobada, “está destinada a convertirse en una alternativa”, ya que los riesgos geopolíticos y los avances tecnológicos la hacen cada vez más competitiva.
No obstante, la utilización de esta vía genera malestar en algunos países occidentales ya que implicaría la coordinación con las autoridades de Rusia, objeto de sanciones europeas debido a la guerra en Ucrania.
La ruta del Ártico solo se puede usar de junio a finales de octubre, cuando el deshielo permite a los barcos navegar, pero organizaciones medioambientales alertan de que un aumento del tráfico por esta vía acelarará el calentamiento global. El año pasado, se registraron 103 viajes (contando los trayectos de ida y los retornos de los mismos barcos) por esta ruta, principalmente procedentes de Rusia y China, según la institución noruega Centre for High North Logistics (CHNL), que estudia las rutas marítimas en esta zona del mundo.