El Gobierno de Sheinbaum espera concretar acuerdos con EE UU para aliviar los gravámenes sobre el aluminio, acero y autos ensamblados fuera de las reglas del TMEC
El acuerdo de último minuto entre Estados Unidos y Canadá para aplazar la entrada en vigor de aranceles del 50% a unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, también ha ofrecido un respiro a México. El Gobierno de Claudia Sheinbaum confía en que logrará cerrar en las próximas semanas acuerdos relevantes con su principal socio comercial, para aliviar las alícuotas sobre sus exportaciones de acero, aluminio y vehículos.
“Veo con optimismo los avances que está también teniendo nuestro socio, que es Canadá. Nos da gusto que así sea, porque no había habido ese diálogo antes”, ha expresado Marcelo Ebrard, secretario de Economía, al ser interrogado por periodistas sobre el avance de la revisión del TMEC, el tratado de libre comercio de los tres integrantes de Norteamérica. “México ha planteado muchos elementos y yo pensaría que estamos cerca de acuerdos muy sustantivos. No quiero dar una fecha, porque sería irresponsable, pero (...) hay muchos avances y tengo una expectativa razonable, optimista”, ha añadido el funcionario este viernes.
Agregó que esperan establecer una mejor situación en cuanto a los aranceles de la estadounidense Sección 232 sobre acero aluminio, acero y vehículos ensamblados localmente, pero fuera de las estrictas reglas de origen del tratado. Actualmente, gran parte de las exportaciones mexicanas de estas materias primas están sujetas a los aranceles 232, una medida que Washington justifica por argumentos de seguridad nacional. A partir de junio de 2025, estos aranceles fueron elevados a 50% desde un 25% previo, salvo algunas excepciones.
México y EE UU se volverán a reunir en septiembre en una cuarta ronda de negociación comerciales, después de que Washington se negó a extender de forma expedita el TMEC por 16 años, lo que activó un proceso de revisiones trilaterales anuales. No obstante, en la práctica, la Administración de Donald Trump ha llevado a sus socios a un esquema de conversaciones bilaterales, para defender sus intereses comerciales y obtener concesiones específicas.
“Deberíamos poder llegar a un acuerdo con Canadá. Estamos empezando un nuevo acuerdo con México. Un acuerdo mucho mejor para Estados Unidos. Yo solo hago buenos acuerdos”, dijo Trump este viernes hablando a periodistas. Su declaración contrasta con las críticas recurrentes que ha lanzado contra el TMEC, un tratado que él mismo impulsó y firmó durante su primer mandato. Esta semana, el primer ministro canadiense, Mark Carney, también ha reconocido “avance sustancial” en las negociaciones con Washington, aunque aclaró que restan detalles “importantes” para superar el escollo.
“Este posible acuerdo entre Estados Unidos y Canadá (...) no tiene implicaciones directas para México, pero sí nos proporciona información importante para el acuerdo comercial trilateral”, dice Rodolfo Ramos de BBI, la banca de inversión de Bradesco.
“Basándonos en la experiencia de México, no creemos que estas negociaciones serán fáciles para Canadá (...) Es evidente que EE UU está negociando por separado y con eficacia con México y Canadá, y probablemente jugará con ambos bandos para obtener un mejor resultado antes de la ronda de conversaciones bilaterales del 11 de septiembre con México, en Washington”, observa el analista.
México había dicho que ha sido insistente al solicitar a Washington reducir el arancel del 25% aplicado a los vehículos ensamblados en el país que no cumplen con las reglas de origen del TMEC, así como para revisar los gravámenes al acero y al aluminio. El Gobierno de Sheinbaum también ha recalcado a su vecino que se abstenga de imponer nuevos aranceles mientras continúe el examen del tratado.