El presidente de la petrolera explicó cómo el proyecto Argentina LNG generará 20.000 empleos y aportará 200.000 millones de dólares en dos décadas.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, oficializó la presentación del proyecto Argentina LNG para adherirse al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), marcando un hito histórico para la economía nacional. Se trata de una apuesta de 51.000 millones de dólares, la inversión más importante en el país, que busca transformar el gas de Vaca Muerta en exportaciones líquidas para el mundo.
En una reciente entrevista, Marín no ocultó su entusiasmo al definir la iniciativa como “un proyecto transformador de la matriz energética argentina”. Según explicó el directivo, la magnitud de la obra es tal que posicionará a la petrolera estatal como el segundo exportador mundial de etano y el quinto de líquidos de petróleo.
Marín destacó que la construcción y puesta en marcha del complejo generará una reactivación inmediata en el empleo y en el ingreso de moneda extranjera. “Va a haber 20,000 puestos de trabajo y lo que beneficia también es el ingreso de las divisas para la Argentina”, detalló el ingeniero.
Además, el CEO de YPF subrayó la estabilidad que este proyecto brindará al país a largo plazo. “Son 200,000 millones de dólares para Argentina y son constantes por dos décadas», afirmó. “Es un cambio muy grande y es un sueño”, indicó al explicar el flujo de ingresos que representarán las exportaciones constantes de GNL.
El proyecto implica construir obras de ingeniería sin precedentes en apenas cuatro años. Entre ellas, destaca un gasoducto de 48 pulgadas —un diámetro de 1,22 metros— que será el más grande de Argentina, además de plantas de procesamiento masivas en Neuquén y Río Negro.
“Este monstruo lo tenemos que hacer todo en 4 años. Tenemos que hacer una planta en Neuquén que es cuatro veces más grande que la planta más grande que hay hoy”, graficó Marín. El epicentro de la exportación será Punta Colorada, en la provincia de Río Negro, lugar que Marín visualiza como el motor de una transformación regional. “Río Negro va a ser un cambio… hay que estar perforando pozos hasta el año 2050”, expresó.
Marín aseguró que, sin el marco legal que brinda el RIGI, una inversión de esta escala sería imposible de financiar en el exterior. Actualmente, la compañía trabaja con asesores financieros de la talla de JP Morgan y Santander para concretar lo que denomina «el financiamiento más grande».
“Si no estuviese el RIGI y no estuviese este cambio en la Argentina, YPF no se puede financiar en el exterior”, advirtió, remarcando que la ley otorga la robustez necesaria para atraer a socios internacionales como la italiana Eni y la emiratí XRG. Con la decisión final de inversión prevista para fin de año, el objetivo es que los primeros barcos de exportación comiencen a operar entre 2030 y 2031.