Urrutia indica que algunos de establecimientos fiscalizados han sido objeto de revisión por parte del Ministerio de la Vivienda.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) aseguró que mantiene un proceso de fiscalización y seguimiento a los comercios de capital chino que operan en República Dominicana, al tiempo que advirtió que las actuaciones de la institución no responden a presiones de ningún sector.
“Estamos trabajando en eso, pero no lo estamos publicitando para complacer a alguien”, afirmó el director general de Impuestos Internos, Pedro Porfirio Urrutia, al ser cuestionado sobre las acciones de la entidad frente a estos establecimientos.
Urrutia explicó que hasta el momento la DGII ha fiscalizado más de 60 empresas de capital chino, mientras que otras permanecen bajo vigilancia. Señaló que estos procesos no necesariamente son divulgados públicamente, debido a que forman parte del trabajo de fiscalización que desarrolla la institución.
El funcionario indicó, además, que algunos de los casos bajo análisis han llevado a discutir la posibilidad de que determinadas situaciones puedan trascender el ámbito de la evasión tributaria y ser tipificadas como lavado de activos.
“Estamos trabajando en que podamos saber desde su origen qué es lo que ellos traen en los contenedores”, sostuvo.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante el encuentro empresarial “Cumplimiento Tributario y Facilitación del Comercio”, organizado por la Unión Nacional de Empresarios (UNE), realizado en el hotel Intercontinental Santo Domingo.
El director de la DGII explicó que la fiscalización de estos comercios no se desarrolla de manera aislada, sino mediante la coordinación con distintas instituciones del Estado.
Indicó que en estos trabajos participan, según el caso, organismos como la Dirección General de Aduanas (DGA), el Ministerio de la Vivienda, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y la Dirección General de Migración.
“No somos una operación para que me cojan y me glorifiquen”, expresó Urrutia, al explicar que el objetivo es realizar investigaciones y fiscalizaciones de manera coordinada y con base en información.
Asimismo, reveló que ha mantenido conversaciones con representantes diplomáticos de China en República Dominicana sobre la situación de estos comercios.
“Yo no quiero hacer feliz a nadie con un picapollo. Me enseñaron a comer, a disfrutar ni nada de eso. Estamos hablando ya de fondo”, afirmó, al insistir en que la actuación de la DGII busca determinar el cumplimiento de las obligaciones correspondientes tanto de extranjeros como a los nacionales.
Urrutia aclaró que el proceso no está dirigido contra los empresarios chinos en general y distinguió entre los establecimientos que cumplen con las normas y aquellos que puedan presentar irregularidades. “No todos los chinos son malos, como tampoco los dominicanos son todos malos”, manifestó.
El funcionario señaló que uno de los aspectos que la DGII busca fortalecer es el conocimiento sobre el origen y destino de las mercancías que ingresan al país y posteriormente son comercializadas.
Explicó que la institución trabaja en coordinación con Aduanas para mejorar el intercambio de información sobre las importaciones y determinar si las mercancías que llegan al país corresponden con las operaciones declaradas por los establecimientos.