El ministro de Economía anunció un paquete de apoyo y medidas de alivio para acelerar la recuperación productiva. Calculó que el conflicto ocasionó pérdidas superiores a Bs 14.000 millones.
El Gobierno prepara un paquete de ayuda destinado a las familias más vulnerables y medidas de alivio para los sectores productivos afectados durante los más de 50 días de bloqueos, anunció este domingo el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
La autoridad adelantó que las acciones serán presentadas en los próximos días y estarán orientadas, en una primera etapa, a atender las necesidades de los hogares más pobres, cuyos ingresos fueron golpeados por la paralización de actividades económicas.
“Vamos a anunciar, en los próximos días, un paquete de ayuda a aquellas familias”, afirmó Espinoza durante una entrevista con radio Panamericana, tras la primera jornada de aplicación del estado de excepción.
El estado de excepción fue aprobado por el Gobierno luego de más de siete semanas de protestas, bloqueos de carreteras y movilizaciones que afectaron el abastecimiento de combustibles, alimentos e insumos productivos en distintas regiones del país. La medida otorga facultades extraordinarias a las autoridades para garantizar la libre circulación, restablecer servicios esenciales y recuperar el control de las rutas estratégicas.
Las protestas surgieron en medio del deterioro de las condiciones económicas, la escasez de combustibles y dólares, el incremento del costo de vida y las demandas de distintos sectores sociales y sindicales que exigían respuestas del Gobierno a la crisis. Con el paso de las semanas, los bloqueos se extendieron a varios puntos del país y provocaron interrupciones en las cadenas de suministro y en el transporte de mercancías.
Las protestas con bloqueos derivaron en una alianza que terminó pidiendo derrocar al presidente Rodrigo Paz, cuyo mandato constitucional comenzó el 8 de noviembre de 2025
El ministro Espinoza informó que también se trabaja en facilidades para los sectores productivos, que podrían incluir alivios sobre determinados gastos y obligaciones, además de mecanismos que permitan reanudar rápidamente sus operaciones.
“Esto tendrá paquetes de alivio, algunos gastos y algunas obligaciones que ellos tienen, pero también facilidades para que la actividad económica pueda retornar rápidamente”, explicó, aunque no precisó los montos, las fuentes de financiamiento ni las condiciones de acceso.
Espinoza calculó que las pérdidas provocadas por los bloqueos superan los Bs 14.000 millones y aseguró que el impacto alcanzó a las exportaciones, la producción, el comercio y, principalmente, a la economía familiar.
Sostuvo que Bolivia tiene una estructura laboral altamente informal y que seis de cada diez personas ocupadas dependen de ingresos diarios o semanales, sin contar con un salario mensual estable.
En ese contexto, señaló que los trabajadores por cuenta propia, pequeños comerciantes, transportistas y familias de menores ingresos fueron los más afectados al no poder desarrollar sus actividades con normalidad.
“El mayor golpe lo ha enfrentado el más pobre, la economía familiar y el cuentapropista”, afirmó.
La autoridad explicó que la afectación no estuvo limitada a las ciudades de La Paz y El Alto, donde se concentraron varios de los bloqueos, sino que se extendió a productores de Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca y otras regiones.
Según Espinoza, la crisis evidenció la interdependencia económica entre oriente y occidente. Mientras buena parte de la producción de pollo, huevo, leche y carne porcina se concentra en el oriente, los principales mercados de consumo se encuentran en el occidente del país.