Volver a la edición
Nevaco Global
23 de agosto de 2026

Logitech: demandada por quedarse 61 millones en reembolsos de aranceles mientras mantenía sus precios inflados

Cargando análisis estratégico...

Logitech se enfrenta a una demanda colectiva por

quedarse un dinero que realmente no le pertenece. En

concreto, la compañía se está enfrentando a la misma demanda que

están experimentando otras compañías como Nintendo

con su Switch 2. Para que tengas un contexto de esta historia, se

le está acusando de haberse beneficiado dos veces de los

aranceles impuestos durante la Administración Trump.

Primero, trasladó parte de su coste a los

consumidores mediante fuertes subidas de precio y,

posteriormente, quedándose con los reembolsos concedidos

por el Gobierno estadounidense después de que el Tribunal

Supremo invalidara los aranceles aprobados bajo la International

Emergency Economic Powers Act (IEEPA). Básicamente, es la

misma historia vista por Nintendo. Subió el precio de la

Switch 2 para compensar esta subida de aranceles. Pero ahora, el

Gobierno estadounidense le ha reembolsado los

intereses que pagó, y además Nintendo se queda con el

dinero extra que cobró a los jugadores. Logitech aplicó una

subida media cercana al 14% con máximos del 25%.

Logitech demada reembolsos de aranceles estados unidos

El argumento central de los demandantes es que la situación

cambió cuando el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró en

febrero de 2026 que la IEEPA no otorgaba al presidente autoridad

para imponer aquellos aranceles. Tras la sentencia, el Tribunal de

Comercio Internacional estadounidense ordenó establecer un

procedimiento para devolver a las empresas los derechos

aduaneros pagados. Logitech había abonado aproximadamente

120 millones de dólares en aranceles IEEPA durante

2025 y otros 20 millones durante 2026, según

documentación presentada por la propia compañía ante la SEC.

Logitech confirmó posteriormente que sus resultados del primer

trimestre de su año fiscal 2027 incluían 61 millones de

dólares procedentes de reembolsos arancelarios. Ese efecto

tuvo un impacto directo y muy significativo sobre sus cuentas: la

compañía alcanzó unos ingresos trimestrales de 1.230 millones de

dólares. Logitech reconoció expresamente que estas cifras incluían

esos 61 millones recibidos como reembolso.

La demanda sostiene que, pese a recuperar ese dinero del

Gobierno, Logitech no ha devuelto a los compradores la

parte del precio que supuestamente había incrementado para

compensar los aranceles. No ha ofrecido ni reembolsos, ni créditos

o reducciones equivalentes. Además, buena parte de las

subidas de precio introducidas en 2025 se han

mantenido en el tiempo. Los demandantes calculan,

utilizando cifras de la propia Logitech, que la empresa habría

obtenido entre 73 y 97 millones de dólares durante su año fiscal

2026 gracias a las subidas justificadas por los aranceles y estiman

que el importe trasladado a los integrantes de la eventual demanda

colectiva podría situarse aproximadamente entre 75 y 100

millones de dólares.

Demanda Nintendo of America por cobrar unos aranceles que ellos recuperaron

El caso resulta además más amplio de lo que inicialmente puede

parecer, ya que esta no es la primera demanda colectiva

presentada contra Logitech por esta cuestión. En su

documentación regulatoria correspondiente al trimestre terminado el

30 de junio, la propia compañía reconoce que ya había sido

demandada en otros dos procedimientos colectivos

presentados el 22 de mayo y el 6 de julio de 2026 ante el Tribunal

Federal del Distrito Norte de Georgia. Ambas demandas también

acusan a Logitech de obtener beneficios extraordinarios

mediante las subidas de precios adoptadas para compensar

unos aranceles posteriormente invalidados. Logitech afirmó en ese

documento que pretende defenderse enérgicamente frente a

esos litigios.

La dificultad jurídica está precisamente en determinar

si los consumidores tienen realmente derecho a una parte

del reembolso recibido por Logitech. Los aranceles eran

pagados formalmente por el importador y Logitech vendió

posteriormente sus productos a un precio determinado. Todo ello sin

presentar necesariamente al comprador un concepto separado

denominado "arancel". La defensa podría argumentar, como

Nintendo ha hecho, que el cliente conoció el precio final.

Tras conocerlo, decidió comprar el producto y recibió

exactamente aquello por lo que pagó. Los demandantes, por

el contrario, sostienen que existe enriquecimiento

injusto porque Logitech explicó a sus inversores que

las subidas estaban destinadas a contrarrestar los aranceles y

ahora puede recuperar también esos mismos costes del Gobierno.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte