Madrid (EFE).- El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado que quien propone cerrar las fronteras desde el punto de vista agroalimentario «comete un inmenso error», pues de ese intercambio España se «favorece claramente».
Durante una entrevista con EFE Agro, Planas ha cifrado el superávit comercial agroalimentario por encima de los 17.000 millones de euros y así España se mantiene como cuarto país exportador de alimentos de la UE y el séptimo de todo el mundo.
Ha lamentado que en debates y manifestaciones «se escuchen» voces que rechazan los acuerdos comerciales, unos argumentos que critica al recordar que «la autarquía no es ninguna solución y, de hecho, en España ha significado retraso y hambre».
Así, en su defensa del comercio internacional basado en reglas y «bajo la égida de la OMC», el ministro ha abogado por seguir cerrando acuerdos como el India, Indonesia y Nueva Zelanda para compensar la adopción de algunos países de aranceles que han «provocado una alteración del comercio internacional muy significativa».
En esta línea, ha considerado el acuerdo con Mercosur «absolutamente» necesario para la UE y para España.
No obstante, la UE ha decidido vetar la entrada de algunos productos cárnicos desde Brasil -que pertenece a este bloque- hasta que demuestre que cumple con las medidas que se exigen en la UE en materia antimicrobiana.
El ministro entiende esta decisión como una «garantía» para los consumidores y los productores europeos de que los compromisos «son muy serios» y que «quien exporta a la UE tiene que cumplir las reglas».
En el marco de la UE se han activado las alarmas por el efecto de la sequía en los cultivos en varios países -especialmente llamativa en el centro y el norte del continente- derivada de un cambio climático «que ya nadie puede negar y ante el que tenemos que reaccionar».
De hecho, fue el centro del debate en la última reunión informal de ministros de la UE en Dublín y se volverá a tratar en el Consejo de ministros del ramo de este mes para tomar medidas ante una realidad que en España «bien conocemos y estamos trabajando desde hace años».
En este punto, ha defendido la inversión de 2.700 millones para transformar y modernizar 800.000 hectáreas de regadío y el papel del seguro agrario, una fórmula que en España data de 1978 y para la que propone un «reaseguro» europeo.
Y el tercer elemento que Planas ve clave es la incorporación de las nuevas técnicas genómicas para registrar semillas y plantas capaces de resistir más estrés hídrico en un escenario con cada vez menos disposición de agua.
Otro elemento que ha obligado al Departamento a tomar medidas ha sido el derivado de los conflictos bélicos como los de Ucrania e Irán en los insumos para el sector agroalimentario.
«El estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado» y «todo está conduciendo a mayores costes» en fletes, transportes y gasóleo, ha indicado Planas.
España ya ha dispuesto 665 millones de euros que recibirán 400.000 productores para paliar este encarecimiento, una medida que el Gobierno en estos momentos estudia si ampliar, pues «hay que cruzar los datos y ver cuál es la situación».
«No nos equivocamos y lo hemos visto en la evolución de los precios» de la cesta, de manera que «cuando apoyamos al productor también estamos apoyando al consumidor», según el titular de Agricultura.