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Nevaco Global
13 de septiembre de 2026

Las importaciones de pollo de Cuba desde EEUU se desploman mientras el combustible gana peso-->

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Las exportaciones mensuales de carne de pollo de Estados Unidos a Cuba se desplomaron en julio de 2026 hasta su nivel más bajo desde octubre de 2023, en un momento en que el combustible pasó a desplazar a los alimentos como principal componente del comercio entre ambos países, según un análisis del economista Pedro Monreal.

La caída se produjo después de que las compras de pollo ya hubieran retrocedido en enero y febrero como consecuencia del reforzamiento de las sanciones estadounidenses, aunque posteriormente registraron un rebote. Entre diciembre de 2025 y julio de 2026, sin embargo, el descenso acumulado fue de 56% en valor y de 50% en toneladas.

El desplome ocurrió además pese a que el precio unitario de la carne de pollo estadounidense vendida a la Isla había bajado de forma considerable. Según Monreal, el valor FOB por unidad disminuyó casi un 26% entre junio de 2025 y julio de 2026. Este valor (Free On Board o Libre a Bordo) es el precio de la mercancía puesta a bordo de un medio de transporte marítimo.

El dato resulta relevante porque el pollo estadounidense ha sido durante años una de las principales fuentes de abastecimiento de proteína cárnica para los cubanos y ha permitido compensar parcialmente el deterioro de la producción agropecuaria nacional.

Monreal señala que el tradicional predominio de la carne de pollo en las exportaciones estadounidenses hacia Cuba se ha modificado en los últimos meses por el crecimiento acelerado de las ventas de combustibles.

El cambio refleja, a su juicio, una alteración de la demanda provocada por la escasez de combustible en la Isla. La necesidad energética ha aumentado hasta tal punto que los combustibles han ganado peso frente a los alimentos en las compras procedentes de EEUU, aun cuando esas operaciones están sometidas a restricciones.

Los datos del comercio bilateral muestran la magnitud del giro. Entre enero y julio de 2026, Cuba compró a empresas estadounidenses 157,3 millones de dólares en combustibles y aceites, incluidos gasolina, diésel, queroseno, aceites y combustible de aviación.

La cifra contrasta radicalmente con los 311.558 dólares registrados por ese concepto durante todo 2025.

El aumento de las compras estadounidenses se produce después de la interrupción o reducción de los suministros procedentes de Venezuela, México y Rusia, convirtiendo a EEUU en el principal proveedor de combustible de Cuba en los meses recientes.

El cambio también ocurre mientras el régimen cubano acusa a Washington de intentar asfixiar económicamente a la Isla y mientras la Administración de Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a países que le suministren crudo a La Habana.

La reducción de las compras de pollo no puede desligarse, según Monreal, del deterioro de las condiciones materiales para conservar y distribuir alimentos en Cuba.

La crisis energética ha reducido la disponibilidad de refrigeración tanto en los hogares como en empresas. Los apagones prolongados y la falta de combustible afectan, por tanto, no solo la generación eléctrica, sino también la viabilidad de mantener cadenas de frío necesarias para determinados productos alimenticios.

El problema se suma al deterioro de la producción agropecuaria, que lleva años sin recuperar la capacidad necesaria para garantizar el abastecimiento interno.

En ese escenario, la disminución de las importaciones de pollo estadounidense elimina parcialmente una de las pocas fuentes externas que habían permitido atenuar la falta de proteína animal producida en la Isla.

El giro del comercio bilateral no se limita al combustible convencional.

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