'Golean' a México por importación de alimentos
En conjunto, las exportaciones agroalimentarias a los tres países con los que México comparte grupo en la Copa del Mundo cayeron 40.7 por ciento
Cargando análisis estratégico...
© Publicaciones e Impresos Paso del Norte, S. de R.L. de C.V. Todos los derechos reservados 2026
Después de reunirse con el máximo representante diplomático de China en Malasia el verano pasado, el secretario de Estado Marco Rubio pronunció una frase que apenas causó revuelo en ese momento, pero que más tarde ayudaría a allanar el camino para un cambio repentino.
Estados Unidos y China, dijo Rubio, tenían “una oportunidad para lograr cierta estabilidad estratégica” y encontrar áreas de cooperación. Volvió a usar la frase en febrero mientras hablaba de China en el Caribe, también sin que llamara mucho la atención.
Los funcionarios chinos se fijaron en los comentarios de Rubio y sugirieron a sus homólogos estadounidenses un lenguaje aún más optimista para describir las relaciones entre ambas naciones, según dos personas con conocimiento de esta diplomacia hasta ahora desconocida.
La nueva frase —“estabilidad estratégica constructiva”— fue presentada por ambos gobiernos durante la reunión del presidente Donald Trump con el líder de China, Xi Jinping, en Pekín el mes pasado.
Aunque el lenguaje suena rígido y algo vago, estos términos diplomáticos sirven como importantes puntos de referencia. El nuevo eslogan indica a las agencias de ambos países, y a otras potencias, que Estados Unidos y China —las dos economías más grandes del mundo y los ejércitos más poderosos— buscan trabajar juntos o limitar las hostilidades, especialmente en materia de comercio y en el tema de Taiwán.
La nueva política de Trump con Pekín ha suscitado preguntas e inquietudes en toda Asia, desde Taipéi hasta Deli y Manila, lo que ha llevado a los funcionarios de la región a apresurarse a reajustar sus propias estrategias hacia Estados Unidos y China.
Las señales de los estadounidenses se hicieron más claras durante una serie de visitas oficiales a Asia en las últimas semanas: Trump y sus principales asesores a Pekín; Rubio a India; y Pete Hegseth, el secretario de Defensa, a Singapur.
En un foro militar anual, Hegseth dijo que había una “alarma justificada” en Asia por el aumento del poderío militar y las actividades de China, pero también dijo: “Respetamos sus ambiciones”. No mencionó a Taiwán, lo que lo convierte en el primer secretario de Defensa en más de una década que no lo hace en el foro.
Después de sus reuniones en China, Trump elogió efusivamente a Xi, calificándolo de líder imponente, “sacado de una agencia de casting”. Pero lo más importante es que Trump dijo que estaba dejando “en suspenso” la venta de armas a Taiwán como “moneda de cambio” con China, y que Estados Unidos y China estaban formando un “G2” de superpotencias en igualdad de condiciones. “Son los dos grandes países”, declaró a Fox News.
Funcionarios actuales y anteriores de Estados Unidos y Asia dicen que el mensaje es claro: Trump pretende complacer a China, y los demás países deberían seguir su ejemplo.
La nueva política supone un cambio radical respecto al enfoque agresivo de Trump durante su primer mandato. Se produce después de que las represalias de China durante la guerra comercial del año pasado obligaran a Trump a dar marcha atrás.
“Al menos por ahora, la perspectiva del Gobierno chino es que su relación con el gobierno de Trump es mejor de lo que jamás habían esperado”, dijo Yun Sun, experta en China del Stimson Center, un grupo de investigación sobre política exterior.
“Ven a Trump como una oportunidad para cultivar una imagen positiva de China”, dijo Sun, quien se encontraba en Pekín durante la cumbre. “Creen que quizá puedan aprovechar los próximos dos años y medio para demostrar a la gente que China no es tan mala como todo el mundo piensa”. Añadió que los funcionarios chinos están especialmente interesados en influir en las opiniones de los círculos de política exterior y seguridad nacional en Washington.
La Casa Blanca insiste en que la nueva “relación constructiva de estabilidad estratégica” está vinculada a la “equidad y la reciprocidad”. En una señal de que habrá algo de competencia, el Pentágono añadió el lunes a varias grandes empresas tecnológicas chinas y a un fabricante de vehículos eléctricos a una lista de empresas vinculadas al ejército chino, en un intento por limitar su comercio global.
Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.
Leer artículo en Nevaco GlobalNevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.
En conjunto, las exportaciones agroalimentarias a los tres países con los que México comparte grupo en la Copa del Mundo cayeron 40.7 por ciento
Cada año, la industria de la moda alrededor del mundo producen alrededor de 150,000 millones de ropa , según datos del Foro Económico Mundial , de lo cuales se desechan 92 millones de toneladas, de acuerdo con Earth.org . Esto equivale a un camión de basura lleno de ropa cada segundo. Dichas prendas terminan en basureros a cielo abierto de países del llamado Sur Global, como Ghana, que desde hace décadas ha servido como vertedero de ropa. Para empeorar las cosas, una investigación de Unearthed y Greenpeace África reveló que estos desechos ya han comenzado a invadir humedales protegidos internacionalmente, contaminando el hábitat de tres diferentes especies de tortuga marina y dejando sin sustento a comunidades pesqueras. El "cementerio de la fast fashion" en Ghana Cada semana llegan a Ghana aproximadamente 15 millones de prendas desechadas por otros países. Reino Unido es el segundo mayor exportador de ropa usada, después de los Emiratos Árabes Unidos, que es un centro de reexportación. Tan solo en 2024, envió 57,000 toneladas. Esta ropa es vendida por organizaciones benéficas occidentales a intermediarios, quienes la envían a Ghana. Las prendas son conocidas localmente como obroni wawu , que en el idioma akan significa " ropa del hombre blanco muerto " . A pesar de que durante décadas este modelo sirvió como fuente de empleo para miles de comerciantes y ayudó a la población a tener topa asequible, pero la fast fashion ha terminó por llevarlo al colapso. De acuerdo con Unearthed , en la última década el valor por kilogramo de las exportaciones de ropa desde Reino Unido a Ghana cayó un 15%. Del total de prendas que llegan al país cada semana, alrededor del 40% este total es inutilizable . Esa montaña de residuos textiles genera al menos 100 toneladas de desecho al día solamente en el mercado de Kantamanto, ubicado en Accra. Sin embargo, la ciudad únicamente puede procesar 30 toneladas, el resto termina en basureros clandestinos, desagües, lagunas, humedales y el océano. Mercado de Kantamanto, en Ghana. Imagen | Greenpeace. Un santuario natural contaminado La investigación de Unearthed y Greenpeace África documentó la alarmante acumulación de residuos textiles de marcas de moda rápida, como Zara, H&M, Primark y Marks & Spencer , en el interior del Delta del Densu. Este humedal, reconocido como Sitio Ramsar de importancia internacional, sirve actualmente como vertedero ilegal donde se amontonan toneladas de ropa usada. Esta práctica amenaza gravemente a un ecosistema que alberga 60 especies de aves acuáticas y zonas de anidación para tortugas en peligro de extinción . Este fenómeno también afecta a las comunidades locales. Los pescadores de la zona enfrentan constantes dificultades por la presencia de prendas en sus redes, mientras que la degradación de las fibras sintéticas libera microplásticos en el agua . Dichos contaminantes representan un gran riesgo para la cadena alimentaria y la salud humana, debido a los procesos de bioacumulación y la falta de control sobre los residuos tóxicos que llegan a estas zonas. La crisis es un síntoma directo del modelo insostenible de producción y consumo de la industria global de la moda, que ha duplicado su producción desde el año 2000. Imagen | Greenpeace. No es algo exclusivo de África En Latinoamérica, Chile y Guatemala son los principales importadores de ropa usada. Esto se debe a que estos países son los únicos que no cobran aranceles en la región ni tienen restricciones de cantidad para la entrada de ropa. Según Página 12 , cada año, Chile es el cuarto país en el mundo que importa ropa de segunda mano , con alrededor de 60,000 toneladas al año, de las cuales tan solo 40,000 son desechadas en el desierto. Ante esta problemática, Greenpeace llama a ser conscientes de esta problemática derivada de la industria de la fast fashion . La organización señala que la reivindicación de la moda como " lugar único y necesario de la expresión de cada persona " debería pasar por el consumo responsable y el cuidado de nuestro planeta. Foto de portada | Unearthed y Greenpeace África . En Xataka México | Donó unos tenis a Cruz Roja y los siguió con un AirTag. La organización tuvo que salir a dar explicaciones . - La noticia Una investigación descubrió toneladas de ropa desechada por marcas de lujo en humedales protegidos de Ghana fue publicada originalmente en Xataka México por Luis Ángel Márquez Flores .