© Publicaciones e Impresos Paso del Norte, S. de R.L. de C.V. Todos los derechos reservados 2026
WASHINGTON (AP) — Canadá respondió el martes a Estados Unidos con aranceles de represalia sobre unos 20.000 millones de dólares en bienes estadounidenses, incluidos acero, productos lácteos, electrodomésticos y equipos agrícolas, mientras la guerra comercial entre los vecinos antes amistosos se intensifica bruscamente.
La confrontación amenaza una de las mayores relaciones comerciales del mundo y tensó aún más los lazos entre Estados Unidos y un país considerado durante mucho tiempo uno de sus aliados más cercanos. Una disputa prolongada podría elevar los costos para las empresas y los consumidores estadounidenses a menos de dos meses y medio de las elecciones de mitad de mandato.
Los nuevos aranceles se extendieron mucho más allá de los bienes industriales, afectando compras cotidianas como mariscos, queso, ropa, cosméticos y papel higiénico, y algunos enfrentan gravámenes de hasta el 50%.
“No elegimos este conflicto, pero cuando nuestra integración económica se utiliza como un arma en lugar de la base para una asociación en la que todos ganen, necesitamos plantarnos”, dijo en francés el ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, calificando la situación como “un desafío sin precedentes impuesto a Canadá”.
La ministra de Industria, Mélanie Joly, instó a los canadienses a comprar productos canadienses, diciendo que hacerlo ayudaría a proteger empleos y lanzar un “movimiento de resistencia”. Dijo que Canadá seleccionó algunos productos estadounidenses para imponerles aranceles con el fin de ejercer presión política sobre determinados estados de Estados Unidos. Funcionarios canadienses utilizaron una estrategia similar durante el primer mandato de Trump, cuando los aranceles de represalia apuntaron al whisky de Kentucky, el jugo de naranja de Florida y el yogur de Wisconsin.
La represalia de Canadá se produjo después de que el gobierno del presidente Donald Trump impuso el fin de semana aranceles del 50% a productos canadienses tras el colapso de las negociaciones comerciales. El primer ministro canadiense, Mark Carney, acusó a Washington de intentar subordinar a Canadá y dijo que las demandas de Estados Unidos durante las conversaciones fallidas mostraban que los estadounidenses querían “destruir nuestras principales industrias”.
El presidente Trump intensificó la confrontación el lunes, diciendo a los líderes canadienses que “se alineen” o enfrenten consecuencias “MUCHO PEORES” que los aranceles existentes, y amenazando con nuevos aranceles del 50% a los vehículos canadienses, autopartes y acero.
Trump añadió otra provocación el martes, diciendo que Estados Unidos estaba dando una “consideración seria” a cambiar el nombre del lago Ontario a “lago América” en una disputa con el primer ministro de Ontario, Doug Ford. Un cambio así recordaría la medida unilateral tomada por el presidente republicano el año pasado, cuando mediante una orden ejecutiva rebautizó el golfo de México como el golfo de América.
En las horas previas al anuncio de Canadá, Trump arremetió en redes sociales contra el país, acusándolo de estafar a los agricultores estadounidenses y de sacar a las empresas estadounidenses del negocio.
“Trato con muchos países, y Canadá es fácilmente el más difícil e irrazonable”, escribió Trump en una publicación. “Se sienten con derecho, pero no son un Estado, ¡y ya no tendrán derecho a nada!”.
Los aranceles sobre muchos productos estadounidenses se duplicarán
Los aranceles entrarán en vigor el 8 de septiembre con tasas del 15%, 25% y 50%, y Canadá igualará la tasa arancelaria correspondiente de Estados Unidos en más de 700 productos. Los aranceles sobre muchos productos estadounidenses se duplicarían del 25% al 50%, y la mayor parte de las nuevas medidas afectará al acero y al aluminio.
Funcionarios canadienses dijeron que el objetivo no es recaudar ingresos, sino proteger a las empresas canadienses y reducir las importaciones de Estados Unidos.
Las importaciones estadounidenses de acero, por ejemplo, ya han caído 30% desde que Canadá impuso un arancel del 25%, y se espera que la nueva tasa del 50% las reduzca aún más, dijeron funcionarios canadienses.