La operadora sigue su proceso de desinversiones en activos no estratégicos
Telefónica ha alcanzado un acuerdo para la venta de su filial de paquetería Zeleris al grupo OnTime Transporte y Logística por un importe próximo a los 100 millones de euros, según adelantó elEconomista y ha confirmado EL PAÍS/Cinco Días con fuentes del mercado. La operación se gestaba desde finales del año pasado en un proceso competitivo que involucró inicialmente a cinco firmas del sector: IPC, Boyacá, Everwood, CTDI y OnTime. De todas ellas, únicamente las dos últimas presentaron ofertas vinculantes, resolviéndose la puja a favor de la propuesta de OnTime. El anuncio oficial de la transacción está previsto para la próxima semana.
Junto con el precio y las condiciones financieras de la transacción, las partes negociaron el mantenimiento de los puestos de trabajo de los 1.200 empleados de la subsidiaria. El acuerdo contempla asimismo la continuidad de los contratos de servicios entre Telefónica y el comprador, que respaldan una actividad superior a los dos millones de pedidos anuales. Fuentes del sector estiman que aproximadamente el 50% del negocio total de Zeleris proviene de contratos con el propio grupo Telefónica, concentrados principalmente en la división Movistar. La empresa está especializada en la logística de distribución de teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos electrónicos, además de ofrecer servicios de reparación y posventa.
El movimiento corporativo se enmarca en el plan de Telefónica para simplificar su estructura operativa y desprenderse de áreas de negocio consideradas no estratégicas. La compañía busca transformar el importe acumulado en estas operaciones en liquidez para reforzar su capacidad financiera ante posibles adquisiciones. Las señales de flexibilidad expresadas por la Comisión Europea respecto a la consolidación en el sector de las telecomunicaciones han impulsado a la multinacional española a reunir capital para responder a eventuales fusiones y compras en el mercado europeo.
Por su parte, OnTime cuenta actualmente con una plantilla superior a los 7.400 profesionales. La empresa presentó el año pasado un plan de expansión internacional orientado a crecer en Europa mediante la adquisición e integración de activos logísticos estratégicos. Con la incorporación de los empleados procedentes de Zeleris, la masa laboral de OnTime ascenderá a 8.600 trabajadores. La meta del grupo madrileño es construir una red de transporte multidisciplinar orientada a conectar el mercado europeo, reforzando su oferta en soluciones logísticas integrales y transporte multimodal para grandes volúmenes y trayectos de larga distancia.
Zeleris opera en el mercado bajo la razón social Telefónica Servicios Integrales de Distribución, sociedad participada al 100% por el grupo Telefónica. La filial fue constituida en 1999, inicialmente bajo la marca Aeris, con el objetivo de gestionar la distribución de dispositivos móviles y tarjetas SIM para el canal comercial de la operadora. Actualmente, la empresa dispone de cobertura nacional e internacional con operaciones en 220 países y 8.300 localidades. Además del volumen aportado por Movistar, la firma cuenta en su cartera de clientes con el distribuidor de productos Apple K-Tuin y con la compañía editorial Grupo SM.
Esta venta amplía la estrategia de desinversiones ejecutada por Telefónica en los últimos dos años, en los que ha generado ingresos superiores a los 6.220 millones de euros mediante la venta de activos. La mayor parte de estos fondos procede de su repliegue en Latinoamérica, donde ha completado su salida de los mercados de Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia, Chile y México, generando unos ingresos combinados de más de 5.100 millones de euros. A estas desinversiones se suman 147 millones de euros obtenidos por la colocación de una participación residual del 0,59% en la operadora China Unicom.
En operaciones financieras recientes, la teleco obtuvo 608 millones de euros tras vender el 0,77% que conservaba en el capital del banco BBVA. A finales del pasado ejercicio, la empresa ingresó otros 102 millones de euros tras completar la desinversión en las filiales de su división Telefónica Tech en Colombia, Chile y México.
En la división inmobiliaria, la operadora cerró la venta de su inmueble en Gran Vía 28, en Madrid, al empresario Tomás Olivo por una cifra cercana a los 200 millones de euros, incluyendo variables. Previamente, Telefónica vendió dos edificios en la capital por 42 millones de euros situados en la plaza de Santo Domingo y la calle Don Ramón de la Cruz, además de otros dos activos en el distrito de San Blas por 25 millones. La compañía traspasó también otros cinco inmuebles mediante contratos de venta y posterior arrendamiento en Madrid, Bilbao, Valencia y San Sebastián.
El volumen acumulado de ingresos por ventas de activos podría situarse cerca de los 7.100 millones de euros con la colocación del 70% del capital de Telxius, la empresa de infraestructura de cable submarino en la que Pontegadea posee el 30% restante. Telefónica y el vehículo inversor de Amancio Ortega han comenzado a distribuir los cuadernos de venta entre potenciales compradores para desprenderse de la totalidad de la compañía. Las primeras valoraciones de mercado sitúan el valor de Telxius en torno a los 1.200 millones de euros, lo que reportaría a Telefónica cerca de 840 millones de euros por su participación.