El Gobierno peruano ha confirmado que China podrá participar en el desarrollo de la Terminal Portuaria de Corío, un proyecto valorado en 844,5 millones de dólares (754,4 millones de euros). La apertura a la inversión china se mantiene pese a los recelos de Estados Unidos ante la presencia de empresas de ese país en las infraestructuras comerciales de América Latina.
El presidente de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión), Luis del Carpio, ha explicado a Andina que Perú no impone restricciones al capital extranjero. Según ha señalado, el proyecto ha despertado el interés de inversores de Estados Unidos, China, Corea, Japón y Europa.
Perú abre el proyecto del puerto de Corío al capital extranjero, incluida la inversión china, pese a los recelos de Estados Unidos
La iniciativa prevé una terminal multipropósito con capacidad para gestionar hasta 932.000 toneladas de carga general y 19 millones de toneladas de graneles sólidos, entre ellos productos agroalimentarios, mineros e industriales. El escenario más optimista sitúa su puesta en marcha alrededor de 2030.
El objetivo es convertir el sur de Perú en un nodo logístico, industrial y comercial conectado con Brasil, Bolivia y los países del Asia-Pacífico. China, principal socio comercial de Perú, ya controla el Puerto de Chancay.
La primera etapa requerirá 652 millones de dólares (582,5 millones de euros) y contempla la construcción de una ciudad logística de más de 34.000 hectáreas, con centros de distribución, depósitos, parques industriales y otras instalaciones.
La segunda fase supondrá un desembolso de unos 109,3 millones de dólares (97,6 millones de euros) para un segundo amarradero destinado a graneles, nuevos almacenes y enlaces ferroviarios. La tercera añadirá otro amarradero y equipamiento complementario, con una inversión de 83,3 millones de dólares (74,4 millones de euros).
ProInversión y el Gobierno Regional de Arequipa han firmado un convenio de colaboración para promover la denominada Ciudad-Puerto Corío. Los estudios del Ejecutivo arequipeño prevén la creación de más de 50.000 empleos directos y 150.000 indirectos, además de un impulso del 1,9% al PIB peruano solo durante la primera fase.
Del Carpio ha subrayado que el alcance del proyecto dependerá también de la industria, el empleo y la actividad económica que se generen a su alrededor. En sus declaraciones, ha presentado el puerto como el punto de entrada para un desarrollo económico más amplio, cuyo impacto estará ligado a las inversiones que acompañen a la infraestructura.