El resultado neto del ejercicio 2026 de Molinos Agro, cerrado el pasado 31 de marzo, registró una utilidad de 133,1 millones de dólares, una cifra 90,3 millones superior a la registrada durante el ejercicio anterior. Es decir: un crecimiento del 210%.
La buena performance, según un documento presentado por Molinos Agro ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), “responde principalmente a que se sostuvo el elevado nivel de actividad industrial y comercial, con un incremento en la comercialización de girasol y cereales, parcialmente compensado por una baja en los volúmenes de soja”.

“La ganancia bruta alcanzó los 252,2 millones de dólares y afectó muy positivamente al resultado operativo que, luego de computar los gastos de administración y comercialización, pasó de 12,7 millones al cierre del ejercicio anterior a 201,2 millones de dólares al cierre del presente ejercicio, producto de una sustancial mejora en los márgenes derivado de una muy buena cosecha en general, los programas de incentivos a las exportaciones y una gran fluidez en la comercialización”, añadió.

El primer programa de incentivo fue una rebaja temporaria a las alícuotas de exportación desde fines de enero hasta el 30 de junio de 2025, que benefició a los principales cultivos y generó un fuerte incentivo a adelantar ventas por parte del productor
El segundo programa fue la suspensión temporaria de retenciones instrumentado a fines de septiembre de 2025, en el cual Molinos Agro participó con 1,45 millones de toneladas libres de derechos de exportación sobre un total registrado de 19,5 millones.
La deuda financiera neta, por su parte, pasó de 133,4 millones de dólares al cierre de marzo de 2025 a 182,6 millones de dólares al cierre de marzo de 2026, lo que se explica en parte por la necesidad de adelantar divisas al Estado nacional para poder acceder a embarques libres de retenciones durante el período de implementación de la medida.
En el ejercicio 2206 Molinos Agro alcanzó su segundo período de molienda máxima histórica de oleaginosas (soja y girasol). En el caso de soja, la participación alcanzó el 14,4% sobre la industrialización de soja exclusivamente nacional y 12,7% sobre el volumen de molienda de soja total (que incluye la molienda de soja importada).
En el caso del girasol, la participación alcanzó el 14,1% sobre la molienda en el arco norte y centro (zona donde opera la empresa) y 6,8% sobre el volumen de molienda de girasol total (que incluye la molienda de las plantas ubicadas en el sur del país).
Para darle a la soja un “pasaporte ambiental”, Molinos Agro comenzará a medir su huella de carbono en alianza con Ucrop.it
“Puntualmente para el girasol cabe destacar que, a diferencia de otros años, la sociedad incrementó significativamente su programa de molienda extendiéndola durante prácticamente toda la campaña, lo que permitió procesar un volumen significativamente superior a los años anteriores, con muy buenos márgenes y utilizando exclusivamente sus instalaciones”, remarcó la empresa.
“Hacia fines del ejercicio fiscal (marzo de 2026) entró en operaciones la línea ampliada de girasol, con muy buenos márgenes para la molienda de esta oleaginosa. El foco de la compañía estuvo en la constante y fluida promoción de los subproductos para asegurar la liquidez de molienda, logrando fidelizar un comprador para el norte de África, que dio una gran fortaleza para administrar la proteína y al mismo tiempo, seguir apalancados en las relaciones estratégicas con destino India para el aceite”, añadió.
En lo que respecta al trigo, la empresa apuntó que “en el mes de noviembre (de 2025) Argentina empezó a cosechar la mayor producción de trigo de su historia con un productor que no tenía prácticamente nada vendido y con una proteína muy mala, producto de los altos rendimientos logrados. La sociedad se anticipó a este contexto y adaptó sus espacios para poder operar este cultivo, obteniendo buenos resultados”.