El precio del diésel atraviesa un escenario de fuerte presión en los mercados internacionales y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responsabilizó directamente a la guerra entre Rusia y Ucrania por la reducción del suministro.
Trump sostuvo que los ataques ucranianos contra refinerías e instalaciones rusas han afectado la producción y exportación de diésel, y pidió al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que deje de atacar estas infraestructuras.
Sin embargo, análisis citados por Bloomberg apuntan a que el conflicto en Medio Oriente ha provocado una pérdida de suministro de diésel superior a la generada por el conflicto ruso-ucraniano.
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que Rusia ha perdido parte del control de su industria de diésel debido a los ataques contra sus refinerías.
El mandatario estadounidense sostuvo que varias instalaciones han quedado temporalmente fuera de servicio y reiteró que la guerra entre Rusia y Ucrania debería terminar.
Días antes, Trump había señalado que pidió a Zelenski que no atacara las plantas de diésel ni las refinerías rusas, argumentando que estos ataques estaban contribuyendo al incremento del precio del combustible.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov recibió favorablemente el llamado de Trump para detener los ataques contra la infraestructura económica rusa.
Un análisis de Bloomberg plantea, sin embargo, una explicación más amplia para la actual presión sobre el mercado de diésel.
Según estimaciones de Energy Aspects, Kpler y Vortexa citadas por el medio, entre marzo y agosto se perdió un promedio de unos 770.000 barriles diarios de productos petroleros procedentes de Medio Oriente, frente al mismo periodo de 2025.
La reducción asociada a Rusia habría sido de aproximadamente 350.000 barriles diarios, es decir, menos de la mitad de la pérdida registrada en Medio Oriente.
El conflicto también ha afectado el tránsito de productos petroleros por el estrecho de Ormuz. Aunque el transporte de crudo se ha ido recuperando, los envíos de productos refinados, entre ellos el diésel, continúan más restringidos.
El impacto ruso, no obstante, se ha intensificado durante los últimos meses.
Tras los ataques con drones contra varias refinerías, Moscú restringió temporalmente las exportaciones de diésel para priorizar el abastecimiento de su mercado interno.
Entre julio y agosto, los envíos rusos de diésel cayeron en unos 615.000 barriles diarios respecto al mismo periodo de 2025, según las estimaciones citadas por Bloomberg.
Esto significa que ambos conflictos han contribuido a reducir la oferta disponible en un mercado que ya se encontraba bajo presión.