
Por
Grupo Zócalo
Ciudad de México.- La disputa por la fresa mexicana puede convertirse en algo más grande que una diferencia comercial por un solo producto. El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió que la determinación preliminar antidumping de Estados Unidos puede sentar un precedente negativo para otras exportaciones agroalimentarias, especialmente frutas y hortalizas cuya producción depende de la temporada y las condiciones climáticas.
El Departamento de Comercio estadunidense determinó de manera preliminar que las fresas mexicanas vendidas durante el invierno ingresaron a ese mercado por debajo de su “valor normal”.
La resolución abrió la puerta a cuotas de entre 3.37% y 5.28% , según la empresa exportadora, mientras para la mayoría se calculó un margen de 4.83 por ciento. Lo anterior pone bajo presión exportaciones anuales por mil millones de dólares.
Aunque la decisión todavía no es definitiva, el CNA expresó su rechazo y alertó sobre la incorporación de criterios de estacionalidad y regionalidad en la investigación.
El organismo sostiene que esta metodología resulta contraria a las disposiciones del T-MEC, al Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio y a la propia legislación estadounidense.
La preocupación se concentra en que Estados Unidos pueda utilizar estos mismos criterios para investigar otros alimentos perecederos. A diferencia de los bienes industriales, la producción agrícola no se mantiene estable durante todo el año: depende del clima, los ciclos de cultivo y las ventajas de cada región.
México suele abastecer frutas y hortalizas durante los meses en que la producción estadunidense disminuye. Para el CNA, esa relación no representa necesariamente una competencia desleal, sino una complementariedad construida durante más de tres décadas.
Mientras Estados Unidos tiene fortalezas en granos y oleaginosas, México ha desarrollado ventajas en frutas y verduras. Esta especialización permite mantener el suministro de alimentos durante distintas temporadas, además de aprovechar las condiciones productivas de cada país.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, la resolución puede afectar a casi 5 mil productores mexicanos de fresa y 151 mil empleos relacionados con el cultivo. Durante 2025, México exportó a Estados Unidos alrededor de 263 mil toneladas, con un valor cercano a mil millones de dólares.