BUENOS AIRES.— Más de 30,000 empresas han cerrado en Argentina desde que Javier Milei asumió la Presidencia, a finales de 2023, en un escenario marcado por políticas económicas que han afectado al comercio y a diversas ramas industriales.
“Desde que asumió Milei se perdieron 30,633 empresas, un 6% del total. Es la peor caída en los primeros 30 meses de un gobierno”, señaló en un reciente informe el centro de pensamiento Fundar, con datos actualizados a mayo pasado.
Durante ese mes dejaron de operar 2,371 empresas, promedio de 76 por día.
De acuerdo con Fundar, Argentina cuenta actualmente con 481,724 empresas, la cifra más baja en casi dos décadas e incluso inferior a la registrada en 2021, tras la pandemia de Covid-19 y las restricciones sanitarias que golpearon la economía.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) coincide con la cifra de 30,633 empresas desaparecidas desde el inicio de la administración. El comercio encabeza pérdidas, con 8,408 unidades productivas menos.
Le siguen transporte y almacenamiento, con 6,733; servicios inmobiliarios, con 4,098, e industria manufacturera, con 4,020.
El economista Hernán Bergstein, profesor de la Universidad Nacional de Lanús y especialista en pequeñas y medianas empresas, atribuyó el fenómeno a factores relacionados con la política económica del gobierno.
Según explicó, la apertura de las importaciones incrementó la competencia para las pymes industriales, mientras que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, ante una inflación interanual de 33.8% en julio, redujo el consumo.
“En este escenario, las empresas reducen su producción hasta cerrar porque no tienen demanda”, afirmó Bergstein.
El especialista agregó que la reducción del gasto público también disminuyó la actividad de empresas proveedoras de bienes y servicios al Estado.
Las dificultades, advirtió, se trasladan además entre compañías: las empresas con menores ingresos reducen sus compras a proveedores, que a su vez pierden ventas, lo que deteriora la cadena de pagos.
El cierre de establecimientos también repercute directamente en el mercado laboral. Según CEPA, durante la gestión de Milei se perdieron 411,613 empleos formales, unos 450 por día. La industria manufacturera fue la más afectada, con 97,312 puestos menos hasta mayo.
Milei rechazó recientemente esa interpretación y aseguró que muchas de las empresas que cerraron estaban integradas por una sola persona. También sostuvo que el empleo aumentó y que el consumo se encuentra en niveles récord.
Otro indicador de las dificultades empresariales es el crecimiento de los concursos preventivos, procedimiento judicial al que recurren compañías con problemas de pagos para intentar evitar la quiebra.
Según Industriales Pymes Argentinos (IPA), en 2025 se abrieron 190 concursos preventivos en los tribunales comerciales de Buenos Aires, 131.7% más que en 2023. Entre febrero y abril de 2026 se iniciaron otros 92.