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Nevaco Global
31 de octubre de 2026

Los 10 pecados capitales de los automovilistas chilenos: la radiografía de la incivilidad sobre ruedas

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Los pecados capitales de los automovilistas chilenos engloban un conjunto de malos hábitos al volante —como bloquear intersecciones, estacionar ocupando dos espacios o mirar la pantalla del celular— que ralentizan el tráfico e incrementan los accidentes en el país. Estas infracciones a la Ley 18.290 conllevan sanciones fiscales que van desde las 0,5 hasta las 3 UTM, además de la eventual suspensión de la licencia de conducir.

Encender el motor en las calles de Santiago, Concepción o Valparaíso exige paciencia técnica. Sin embargo, la rutina diaria suele mutar en una pasarela de improvisación al volante. Incurrir en los pecados capitales de los automovilistas chilenos no responde a un desconocimiento de la Ley 18.290 de Tránsito, sino a una norma no escrita donde la prisa individual sobrepasa la fluidez colectiva.

Desde quedar atrapado a mitad de una intersección demarcada hasta usar las veredas como anexos del garaje de la casa, la convivencia vial chilena exhibe vicios cotidianos. La fiscalización no siempre llega a cada esquina, pero el costo en seguridad y tiempo de traslado lo pagan todos los usuarios de la vía pública por igual.

Quedarse detenido en medio de un cruce con demarcación de hachurado amarillo al cambiar la luz del semáforo es uno de los pecados capitales de los automovilistas chilenos más destructivos para el tráfico urbano. Avanzar sin espacio suficiente al otro lado de la calle anula el flujo de la vía perpendicular y desencadena atascamientos en cadena. Según la Ley de Tránsito, bloquear una intersección constituye una infracción grave sancionada con multas de 1 a 1,5 UTM.

Centrar el automóvil exactamente sobre la línea divisoria de dos plazas en un estacionamiento o dejar dos ruedas arriba de la acera evidencia poca consideración por el prójimo. Quien ocupa dos espacios priva a otro conductor de estacionar, mientras que quien invade la vereda obliga a los peatones a circular por la calzada. Esta conducta es una falta menos grave con multas de 0,5 a 1 UTM, además de la opción de remolque por grúa municipal.

Consultar notificaciones, responder mensajes de texto o sostener el teléfono móvil en las manos al detenerse en un semáforo representa un riesgo severo de distracción al volante. Desde la implementación de la Ley No Chat (Ley 21.377), manipular dispositivos electrónicos sin un sistema de manos libres de fábrica se considera una infracción gravísima. Las sanciones varían entre 1,5 y 3 UTM, junto a la suspensión de la licencia de conducir de 5 a 45 días.

Avanzar por la vía pública omitiendo la señalización antes de realizar un viraje o cambiar de carril priva a los demás conductores de anticipar la maniobra. La luz intermitente no es opcional ni decorativa: debe activarse con suficiente anticipación para comunicar la intención en el flujo vehicular. No señalizar oportunamente está tipificado como una falta menos grave en la normativa de tránsito.

Acelerar frente a un paso cebra o doblar en una esquina sin ceder el paso a las personas que cruzan la calzada es una práctica riesgosa recurrente. La Ley de Tránsito establece que el peatón mantiene la preferencia absoluta en zonas demarcadas sin semáforo o al virar el vehículo. Ignorar esta prioridad califica como una falta grave de 1 a 1,5 UTM.

Enfrentar tacos en autopistas urbanas o carreteras lleva a ciertos automovilistas a utilizar la berma como una pista extra. La berma está destinada únicamente a la detención por emergencias mecánicas o de salud. Sobrepasar por este costado o circular por él entorpece el paso de vehículos de emergencia y constituye una infracción grave.

Avanzar por una pista paralela e intentar incorporarse a la fuerza en la fila de viraje al llegar a la intersección interrumpe el paso regular de las demás vías. Esta costumbre altera la secuencia de circulación en las avenidas. Realizar virajes desatendiendo la pista demarcada o doblar en segunda fila califica como infracción grave.

Tocar la bocina inmediatamente después de que el semáforo cambia a verde o emplearla para expresar molestia contra otros conductores contraviene las normas de tránsito. La Ley 18.290 especifica que el claxon debe utilizarse únicamente ante un peligro inminente de accidente. Utilizarlo fuera de esos parámetros se clasifica como una falta leve o menos grave.

Utilizar un espacio exclusivo marcando las luces de emergencia sin portar la credencial del Registro Nacional de la Discapacidad en el parabrisas afecta directamente a quienes requieren esas plazas adaptadas. La normativa sanciona el uso indebido de estos estacionamientos como una infracción grave. Recuerde que quedarse dentro del vehículo no supone automáticamente que no exista infracción.

Pegarse al parachoques del automóvil delantero en vías de alta velocidad reduce el margen de reacción frente a un frenado intempestivo. Esta práctica genera alcances por colisión trasera y bloquea la visibilidad de la ruta. La distancia debe guardar directa proporción con la velocidad de marcha para evitar siniestros viales.

Incurrir en los pecados capitales de los automovilistas chilenos repercute directamente en la billetera del conductor. Acumular partes empadronados por estar mal estacionado o por infracciones captadas por cámaras dificulta la renovación del Permiso de Circulación.

Las multas impagas se traspasan al Registro de Multas de Tránsito No Pagadas del Registro Civil. Esto bloquea los trámites del vehículo e incrementa los costos administrativos por aranceles o intereses.

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