Las consecuencias de la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá ya han llegado al mundo de las dos ruedas. Y las principales damnificadas tienen nombre y apellidos: Harley-Davidson e Indian..
A partir del próximo 8 de septiembre, el gobierno canadiense impondrá un arancel del 50% a todas las motos fabricadas en Estados Unidos con motores de combustión superiores a 800 cc. Una medida que golpea de lleno a las grandes cruiser y touring estadounidenses, precisamente el terreno donde Harley e Indian dominan buena parte del mercado.
La decisión forma parte de la escalada comercial abierta entre Ottawa y Washington tras el fracaso de las últimas negociaciones entre ambos países; Estados Unidos decidió imponer aranceles de hasta el 50% sobre productos canadienses valorados en 27.600 millones de dólares, una medida que entró en vigor el pasado 22 de agosto. La respuesta canadiense no se hizo esperar.
El gobierno de Canadá anunció represalias por el mismo importe económico, con gravámenes que oscilan entre el 15% y el 50% sobre una larga lista de productos estadounidenses: "Las medidas están diseñadas para responder dólar por dólar a los aranceles estadounidenses", explicaron las autoridades canadienses.
Aunque el nuevo impuesto es del 50%, eso no significa automáticamente que las motos vayan a encarecerse en ese mismo porcentaje para el cliente final, pues el arancel se aplica sobre el valor aduanero del vehículo importado y no directamente sobre el precio de venta. Eso abre la puerta a que fabricantes, importadores o concesionarios absorban una parte del incremento. Sin embargo, una tasa de semejante magnitud deja poco margen de maniobra.
Y el momento tampoco podría ser peor para Harley-Davidson. En 2025 la marca de Milwaukee vendió 6.434 motos en Canadá, frente a las 7.093 del año anterior. El país representa aproximadamente el 5% de las ventas globales de Harley-Davidson.
La tendencia tampoco ha mejorado en 2026. Durante el primer semestre, Harley entregó 3.735 unidades, frente a las 3.912 registradas en el mismo periodo del año anterior. La incógnita ahora está en saber cómo afectará esta nueva barrera comercial a una marca que ya venía perdiendo volumen en el mercado canadiense.
Además, existe un detalle que podría generar una situación bastante peculiar: Canadá ha especificado que el nuevo arancel se aplicará a los productos originarios de Estados Unidos, no simplemente a las marcas estadounidenses.
Eso abre una puerta a los modelos fabricados fuera del territorio norteamericano, como algunas Harley-Davidson producidas en la planta de Rayong (Tailandia). Si las autoridades aduaneras consideran que esas motos tienen origen tailandés y no estadounidense, podrían quedar fuera del nuevo gravamen... La cuestión dependerá de cómo se interpreten las normas de origen aplicadas a cada modelo concreto.
La paradoja resulta evidente: mientras Harley-Davidson ha trabajado en los últimos años para recuperar parte de la producción destinada a Norteamérica, Canadá acaba de aprobar un impuesto que penaliza precisamente a las motos fabricadas en Estados Unidos.
Leer también: La BMW más salvaje de los últimos años está cerca: la R20 da un paso decisivo hacia la producción
Si finalmente algunas Harley producidas en Tailandia reciben un tratamiento diferente, la marca podría encontrarse con que determinadas motos fabricadas fuera de su país de origen resulten más competitivas que las ensambladas en suelo estadounidense.
Sólo los usuarios registrados pueden añadir un comentario. Por favor,
inicia sesión
o
regístrate a través de este enlace.
La información de nombre de usuario o contraseña introducida no es correcta.
Enviaremos las instrucciones sobre cómo reestablecer tu contraseña a la dirección de correo electrónico asociada a tu cuenta.