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Nevaco Global
12 de septiembre de 2026

El RIGI en la provincia del Neuquén: de los anuncios a las obras

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Potencial exportador. El incentivo a las grandes inversiones en Neuquén genera expectativas de impacto regional inmediato.

Por Omar Díaz – Fernando López Chiesa (Lisicki, Litvin & Abelovich)

El impacto del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ha comenzado a medirse en hechos concretos.Más allá de los anuncios iniciales, el régimen entra en una fase clave donde los grandes proyectos energéticos vinculados a la norma comienzan a traducirse en obras, equipamiento, nuevos pozos y contratación de proveedores locales.

Para la Cuenca Neuquina y, en particular, para Vaca Muerta, esta dinámica representa un punto de inflexión donde las cifras comienzan a reflejar la magnitud de la transformación.

Un ejemplo concreto en infraestructura de transporte es el proyecto VMOS, que contempla una inversión cercana a los us$ 3.000 millones y cuya puesta en marcha está prevista hacia comienzos de 2027. Al alcanzar su máxima capacidad de 700.000 barriles diarios, permitirá evacuar la producción e impulsar exportaciones energéticas estimadas en hasta us$ 15.000 millones anuales.

En el segmento de producción, el desarrollo de hidrocarburos en el norte de Vaca Muerta por parte de Tecpetrol y GyP —aprobado bajo el RIGI— contempla un desembolso total de us$ 6.400 millones (con un primer tramo de us$ 2.000 millones a 2027) para alcanzar una producción de 70.000 barriles diarios.

Estos proyectos demuestran que la previsibilidad tributaria, aduanera y cambiaria de largo plazo resulta vital para viabilizar obras de envergadura que eliminen cuellos de botella.Del lado del gas, la discusión escala a magnitudes todavía mayores.

La iniciativa Argentina LNG, impulsada por YPF junto con ENI y XRG, solicitó su adhesión al régimen proyectando una inversión acumulada de us$ 51.000 millones, de los cuales us$ 29.000 millones se desembolsarían hasta 2031.

El plan contempla la construcción de dos unidades flotantes de licuefacción para alcanzar una capacidad de 18 millones de toneladas anuales de GNL, conectando la producción neuquina directamente con los mercados internacionales de mayor demanda.

Las pymes, empresas de servicios y la mano de obra técnica local experimentan un crecimiento inmediato en la demanda de insumos y servicios.

Desde la perspectiva fiscal y de estructuración financiera, el atractivo del RIGI para estos megaproyectos radica en la certidumbre de largo plazo.

La estabilidad tributaria por 30 años, junto con la flexibilización del acceso al mercado de cambios y la eliminación de sesgos antiexportadores, no solo reduce el costo de capital, sino que resulta una condición indispensable para viabilizar el financiamiento internacional que demandan desarrollos de esta magnitud.

La puesta en marcha de estos desembolsos desencadena además un efecto multiplicador directo sobre la economía real de Neuquén. Las pymes regionales, las empresas de servicios especializados y la mano de obra técnica local experimentan un crecimiento inmediato en la demanda de insumos y servicios calificados.

La puesta en marcha de estos desembolsos desencadena además un efecto multiplicador directo sobre la economía real de Neuquén. El verdadero impacto económico se consolidará a medida que esta mayor producción se traduzca en exportaciones continuas.

Desde la perspectiva fiscal y regulatoria, la certidumbre por 30 años otorga el marco necesario para amortizar inversiones de escala global.

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