El secretario de Estado Marco Rubio anunció este jueves su prácticamente semanal ronda de medidas anticubanas, esta vez dirigidas a los sectores financiero, minero-metalúrgico y energético cubanos.
En su declarado propósito de asfixiar a la economía y castigar colectivamente al pueblo cubano, el señor Rubio designó como entidades que deben ser represaliadas en sus relaciones con el mundo a:
BANCO EXTERIOR DE CUBA, un banco de propiedad estatal de Cuba que se especializa en banca empresarial, financiación de comercio exterior y transacciones internacionales.
EMPRESA DE SERVICIOS COMANDANTE RENÉ RAMOS LATOUR (NICAROTEC), una entidad de propiedad estatal cubana, empresa que realiza servicios industriales y técnicos que proporciona apoyo geológico y minero al sector cubano del níquel.
EMPRESA IMPORTADORA Y ABASTECEDORA DEL NÍQUEL (CEXNI), una empresa de comercio exterior y logística que importa y suministra materias primas especializadas, maquinaria y equipos para la industria cubana del níquel y el cobalto.
EMPRESA IMPORTADORA DE ABASTECIMIENTO PARA EL PETRÓLEO (ABAPET), una subsidiaria de CUPET que participa principalmente en actividades de apoyo de licitaciones para CUPET, y ha importado específicamente equipos tecnológicos, piezas sueltas, herramientas especializadas e insumos industriales necesarios para sostener el sector energético de Cuba.
COMERCIAL CUPET S.A. una entidad cubana de propiedad estatal que representa a CUPET en negociaciones y empresas conjuntas con entidades extranjeras.
El listado de este jueves también incluye a un nieto del General de Ejército Raúl Castro Ruz.
La nueva ronda de sanciones sigue la lógica de asfixiar la economía, las transacciones financieras y el pueblo de Cuba, que denunció el uso de mentiras para «justificar una agresión cruel (…) que no admite excusa política o moral».
Continuando una oleada que supera las 10 rondas de medidas coercitivas unilaterales en lo que va de 2026, la Administración de Donald Trump ha emitido este jueves otro paquete de sanciones enfilado contra los sectores de la energía, las finanzas y la minería en Cuba, que ya han sido blanco de medidas anteriores de Washington este año.
Al intentar justificar la nueva adición a la política de presión extrema, que ya ha sido condenada como «genocidio silencioso», incluso en Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio dijo en una declaración de prensa que el Gobierno de La Habana «continúa representando una amenaza profunda y multifacética para la seguridad nacional de Estados Unidos y la estabilidad de nuestro hemisferio».
La categorización de Cuba como «amenaza» ha sido el pilar de la ofensiva de Trump iniciada en enero con la firma de la orden ejecutiva que forzaba un bloqueo petrolero internacional a la isla, y reforzada con la emitida el 1 de mayo, que establecía sanciones contra entidades cubanas y amenazaba con medidas similares a personas o entidades extranjeras que se relacionen económica o comercialmente con el país caribeño.
La ronda de sanciones divulgada este jueves incluye a un nieto del general del General de Ejército Raúl Castro, al Banco Exterior de Cuba, la Empresa de Servicios Comandante René Ramos Latour (Nicarotec, servicios industriales y técnicos al sector del níquel) y Empresa Importadora y Abastecedora del Níquel (Cexni, entidad de comercio exterior y logística que importa y suministra materias primas especializadas, maquinaria y equipos para la industria del níquel y el cobalto).
La lista de nuevos sancionados se completa con la Empresa Importadora de Abastecimiento para el Petróleo (Abapet, subsidiaria de Cuba Petróleo, Cupet, que intervierne en licitaciones e importa equipos tecnológicos, piezas, herramientas especializadas e insumos industriales para el sector energético de cuba) y Comercial Cupet SA (que representa a Cupet en negociaciones y empresas conjuntas con entidades extranjeras).
Las sanciones van especialmente dirigidas a seguir golpeando la capacidad de Cuba de desarrollar el comercio exterior y transacciones internacionales —ya afectada por la inclusión arbitraria de la isla en la lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo y por anteriores sanciones—, y gestionar los sectores energético y minero, que sufren el peso del bloqueo petrolero y medidas coercitivas impuestas en los últimos meses.