El peso mexicano inicia este lunes 26 de octubre de 2026 con fortaleza frente al dólar estadounidense, al cotizar alrededor de 18.64 pesos por unidad, de acuerdo con el análisis de Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group.
La moneda nacional comienza la semana respaldada por indicadores económicos que muestran un mayor dinamismo de la actividad productiva, mientras los inversionistas evalúan las próximas decisiones de política monetaria del Banco de México (Banxico) y de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
Entre los principales factores que favorecen al peso destacan el crecimiento anual de 3.5% del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) durante agosto y una inflación que alcanzó 3.62% anual en la primera quincena de octubre.
De acuerdo con el reporte de EBC Financial Group, el tipo de cambio arranca la sesión alrededor de 18.64 pesos por dólar, con una perspectiva de consolidación durante la jornada.
El análisis de Felipe Mendoza contempla los siguientes niveles:
Por separado, el Diario Oficial de la Federación publica para este 26 de octubre un tipo de cambio de 18.6670 pesos por dólar, que no debe confundirse con la cotización interbancaria de apertura ni con los precios de compra y venta ofrecidos por los bancos.
Uno de los factores que explican la fortaleza del peso es el reciente desempeño de la economía mexicana.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el IGAE registró un crecimiento de 3.5% anual en agosto de 2026, además de un avance mensual de 0.6%.
Este indicador permite conocer el comportamiento de la actividad económica nacional y ofrece señales sobre el desempeño de los sectores productivos.
Para Felipe Mendoza, el resultado favorece la percepción de estabilidad económica y contribuye al atractivo de la moneda mexicana.
A este panorama se suma el comportamiento de la inflación, que alcanzó 3.62% anual durante la primera quincena de octubre, de acuerdo con el Inegi.
El repunte de los precios podría llevar a Banxico a mantener una postura monetaria más cautelosa, ante la necesidad de evitar nuevas presiones inflacionarias.
El comportamiento de las tasas de interés será otro elemento importante para determinar la dirección del dólar frente al peso mexicano.
Según el análisis de EBC Financial Group, la inflación persistente podría limitar el margen del Banco de México para flexibilizar su política monetaria.
Esto resulta relevante porque un diferencial atractivo entre las tasas mexicanas y estadounidenses puede favorecer operaciones financieras conocidas como carry trade.