Las exportaciones de enlatados y lomos de atún de Ecuador sumaron un valor de USD 662,9 millones entre enero y mayo de 2026, lo que representa una caída de 6% frente a igual período de 2025, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE).
Pero la disminución no solo se refleja en valor en dólares, en volumen también hay una contracción de 7% hasta mayo, de acuerdo con los datos del BCE, procesados por la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (Ceipa).
Uno de los factores que explica esta caída es la reducción de las capturas de atún, debido a un incremento de temperatura de las aguas, que provoca la migración de las especies de atún. Este calentamiento es uno de los primeros efectos del fenómeno de El Niño y comenzó desde hace unos tres meses, señala Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP).
El fenómeno de El Niño aún no se declara oficialmente en Ecuador, para ello deberán coincidir completamente las condiciones oceanográficas y meteorológicas. Se prevé que la etapa más intensa sea a finales de año.
En el océano Pacífico Oriental, las capturas de atún han caído 13% entre enero y mayo de 2026, frente a igual período de 2025. Pero, solo las de Ecuador han tenido una caída de 29%, según estadísticas de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT).
Ecuador es el país que más capturas de atún realiza en esta zona, con una participación de 36%, seguido de México y Panamá. La principal especie que capturan los buques ecuatorianos es barrilete y hasta mayo sus capturas disminuyeron en 42%.
"Las capturas están muy dispersas, los barcos pasan mucho tiempo buscando y retornan con 30% o 50% de su capacidad", añade Mónica Maldonado, presidenta de Ceipa.
Un barco atunero de gran tamaño tiene autonomía de combustible para permanecer un máximo de 60 días en altamar, mientras uno pequeño, puede estar hasta un mes, explica Leone.
La representante de Ceipa dice que hay que continuar monitoreando cada semana las condiciones oceanográficas. "El problema es crítico", recalca.
"Es de esperarse que las capturas se pongan más lentas. A finales de agosto y septiembre, ya habrá más certeza de cuál será la desviación de la anomalía. Se habla de que la temperatura podría subir de 1° a 1,5° centígrados. La temperatura ideal para el atún es de 24° o 25 °C. Si el mar se enfría o calienta, el atún se va al fondo o migra a otras latitudes", explica Leone.
A esto se suma que a partir del 6 de agosto comenzará la veda del atún, que durará 64 días. "La mitad de la flota entra a veda", comenta el presidenta de la CNP. Sin embargo, en esos casos, las industrias compensan la materia prima con importación.
La industria procesa al año cerca de 600.000 toneladas de atún, de las cuales cerca del 50% corresponde a capturas locales. El sector importa materia prima de mercado como Estados Unidos y Centroamérica.
"Esto lo hacemos todo el tiempo porque las fábricas tienen una capacidad instalada mayor al volumen de captura de los barcos nacionales, aunque damos prioridad a las capturas de Ecuador", explica la presidenta de Ceipa.
Con una participación de 60%, la Unión Europea es el principal destino del atún ecuatoriano. Sin embargo, la demanda de ese mercado ha disminuido por la fuerte competencia de Asia, que puede ofrecer precios más bajos, en un contexto de mayor inflación en Europa.
De enero a mayo, el valor de las exportaciones de atún a la Unión Europea fue de USD 395,9 millones, lo que representa una caída de 7,5%, según el BCE.