El fortalecimiento de la cooperación entre Guatemala y Estados Unidos ha cobrado notoriedad este año. Por una parte, Estados Unidos busca ampliar su presencia en Latinoamérica para combatir estructuras transnacionales de narcotráfico y terrorismo y Guatemala ha manifestado interés en reforzar la cooperación en materia de combate al narcotráfico.
En las últimas semanas, la cooperación militar entre ambas naciones volvió a cobrar relevancia tras conocerse la posibilidad de que aeronaves estadounidenses pilotadas por efectivos de ese país sean desplegadas en territorio nacional para operaciones contra embarcaciones que transportan droga desde el sur del continente.
En este sentido, el presidente Bernardo Arévalo aseguró que la solicitud realizada a Estados Unidos “se limita a equipo, capacitación y apoyo en planificación de operaciones”.
El jefe del Comando Sur, Francis Donovan se reunió este jueves 4 de junio con el presidente Bernardo Arévalo, el ministro de Gobernación, Marco Villeda, el ministro de la Defensa, Henry Sáenz y altos mandos militares para abordar aspectos relacionados con la cooperación militar que Estados Unidos brindará al país para la lucha contra las estructuras del narcotráfico y del crimen organizado en el marco de la Coalición de las Américas contra los Cárteles.
Tras reunirse con el general Donovan, Arévalo afirmó que Guatemala "ha demostrado que no está dispuesto a ceder sus fronteras, sus instituciones y su futuro al crimen organizado" y agradeció la disposición del Gobierno estadounidense para colaborar en los esfuerzos de seguridad del país.
La relación de Guatemala y Estados Unidos avanza por diferentes caminos, como la seguridad portuaria, la construcción de infraestructura prioritaria.
Durante 47 años, Estados Unidos mantuvo un embargo para la venta de armas a Guatemala. No obstante, dicha restricción fue levantada en el 2025. En septiembre pasado, el Mindef adjudicó a Estados Unidos la compra de 2 mil 699 carabinas Colt M4A1 por más de Q30 millones, a través del Programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS, por sus siglas en inglés).
Esta medida ha sido una de las principales muestras del interés de Estados Unidos por integrar a Guatemala en su estrategia de seguridad para el continente americano, enfocada en el combate del narcotráfico y el crimen organizado en la región, especialmente en el Triángulo Norte y México.
Además de la cooperación militar, existe colaboración bilateral en otros ámbitos. El Ministerio de Gobernación suscribió con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) un memorando para la implementación del Programa de Seguridad Conjunta, enfocado en la prevención y el combate de amenazas transnacionales.
Durante el presente año se instaló la Fuerza de Tarea de Facilitación del Comercio en la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), con el respaldo de la Guardia Costera de Estados Unidos, con el objetivo de combatir el contrabando de mercaderías y el narcotráfico. Para ello también se implementó la unidad K9 en el puerto, integrada por perros entrenados para la detección de drogas y contrabando proporcionados por el gobierno estadounidense.
Asimismo, mediante un convenio interinstitucional suscrito entre el Ministerio de la Defensa Nacional y el Ministerio de Comunicaciones, se contrató al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para efectuar los estudios de factibilidad y la construcción de seis proyectos de infraestructura prioritaria en distintos puntos del país. El proceso fue adjudicado en abril por Q767 millones.
A criterio del internacionalista Roberto Wagner, el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos y la cooperación en materia militar son de suma importancia para Guatemala. No obstante, considera que también sería relevante explorar otros ámbitos en los cuales el país podría beneficiarse, como la cooperación y capacitación para fortalecer el Ministerio Público (MP) y el sector justicia.
“Yo creo que también es importante encontrar una cooperación, no solo en el tema militar. Digamos una cooperación más directa de Estados Unidos con entidades como el Ministerio Público, que haya una mayor capacitación de jueces, que también haya una revisión legal de cómo es que tratamos estos temas”, afirma.
Wagner considera que la cooperación entre Guatemala y Estados Unidos debería ser más amplia y no limitarse al ámbito militar, ya que existen otros aspectos, como el legislativo, en el que percibe “lentitud” por parte de los diputados para aprobar leyes, especialmente las relacionadas con el crimen organizado y el narcotráfico.
“Lamentablemente tenemos personas, tenemos diputados que, o no quieren cooperar, o pareciera que están, digamos encubriendo a otros actores que podrían ser, que podrían estar vinculados a estructuras de narcotráfico o de crimen organizado y esto se debe precisamente a la lentitud de las legislaciones que tenemos, de las leyes que se puedan presentar”, afirma.